La violencia enluta nuevamente a la provincia de Limón. La noche de este domingo 24 de agosto fue asesinado a balazos Jermaine Cruickshank Edwards, de 40 años, hijo del exdiputado y expresidente de la Asamblea Legislativa Eduardo Cruickshank Smith, quien falleció en marzo pasado por complicaciones médicas.
Ataque en un bar restaurante
El crimen se registró en el sector de Siglo XXI, donde, según versiones preliminares, dos hombres en motocicleta ingresaron hasta las inmediaciones de un bar restaurante y abrieron fuego contra Cruickshank. La víctima recibió impactos en la cabeza y el hombro, lo que le provocó la muerte de manera inmediata.
Una vida familiar y profesional truncada
Cruickshank Edwards residía en el cantón central de Limón. Era padre de dos niños, de 9 y 15 años, y estaba casado desde 2007. En el ámbito profesional, se desempeñaba como abogado en el Bufete Cruickshank & Asociados, el mismo despacho donde trabajó junto a su padre hasta el fallecimiento de este.
Investigación en desarrollo
El caso quedó bajo la dirección del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), cuyos agentes recopilan testimonios y evidencias en la zona. Hasta el momento no se han producido detenciones, aunque la hipótesis principal apunta a un ataque directo bajo la modalidad de sicariato, cada vez más frecuente en la región caribeña.
Violencia creciente en Limón
La provincia se mantiene como una de las zonas más golpeadas por la criminalidad en Costa Rica. La modalidad de ataques en motocicleta ha incrementado en los últimos meses, lo que genera un clima de miedo entre los vecinos.
El asesinato de Jermaine Cruickshank no solo representa un duro golpe para su familia, sino que también evidencia la urgencia de reforzar las medidas de seguridad en Limón, donde los homicidios han escalado de manera alarmante en 2025.


