Lo que parecía una simple denuncia por robo terminó por convertirse en la pista decisiva para esclarecer el violento homicidio de Mónica Solano, una madre de 31 años asesinada el pasado domingo 10 de agosto en un parque infantil de Oreamuno, Cartago.
Según confirmó este martes el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el principal sospechoso del crimen, un joven de 24 años, llegó por su cuenta a la sede judicial en Cartago el lunes por la mañana para reportar que le habían robado un bolso a pocos metros del sitio donde horas antes fue hallado el cuerpo de Mónica.
Mientras brindaba su declaración, los investigadores notaron que su físico coincidía con la descripción del agresor obtenida durante las primeras pesquisas. Además, tenía heridas visibles compatibles con un forcejeo reciente. Ante estas coincidencias, los agentes procedieron de inmediato a detenerlo.
El director del OIJ, Randall Zúñiga, no dudó en calificar el caso como de extrema violencia y confirmó que se solicitó a un juez la ampliación del tiempo de detención para realizar un allanamiento en la vivienda del sospechoso, ubicada en San Blas. Allí, las autoridades decomisaron evidencia considerada clave para la investigación.
Por ahora, el detenido permanece bajo custodia mientras el Ministerio Público define las medidas que tomará en su contra.
Mónica Solano, recordada por familiares y vecinos como una mujer trabajadora y dedicada, deja dos hijos de 6 y 8 años que hoy enfrentan la dolorosa pérdida de su madre en circunstancias que han conmocionado a toda la comunidad cartaginesa.


