El intento de asalto que generó revuelo este martes en la Autopista General Cañas, entre Ulloa y el Conservatorio Castella, terminó revelando un detalle que pocos imaginaban: el sospechoso no solo intentó robar a un chofer de bus, también era un prófugo del sistema penitenciario costarricense.
El Ministerio de Seguridad Pública confirmó que el hombre arrestado por los propios conductores en la vía pública se apellida Garita, un adulto mayor que debía estar cumpliendo una condena de 18 años por asalto en el Centro de Atención Institucional Luis Paulino Mora, conocido como La Reforma. Sin embargo, se encontraba fugado.
Un bus varado, un asalto inesperado y una respuesta ciudadana inmediata
De acuerdo con Seguridad Pública, todo comenzó cuando el autobús se encontraba detenido en carretera por un problema mecánico. El chofer se bajó para revisar la unidad, momento en que Garita se acercó y, presuntamente armado con un cuchillo, intentó despojarlo de sus pertenencias.
La escena cambió por completo segundos después: varios conductores que circulaban por la zona se detuvieron, intervinieron y retuvieron al sujeto en plena autopista, evitando que escapara mientras recuperaban los artículos robados.
Este acto generó un enorme impacto en redes sociales, especialmente tras la difusión del video donde se observa el forcejeo y la rápida acción de los ciudadanos.
La fuga que terminó en una autopista
El Ministerio confirmó que Garita se había fugado de La Reforma y aún debía descontar una larga condena por delitos de asalto. La detención en carretera permitió su inmediata remisión nuevamente al sistema penitenciario, donde enfrentará no solo la continuidad de su condena, sino también las consecuencias legales de su fuga y del nuevo asalto.
¿Qué viene ahora?
La Fuerza Pública entregó al detenido a las autoridades penitenciarias, que deberán determinar si corresponde aplicar sanciones adicionales por la evasión y procesar el nuevo intento de asalto ocurrido en la vía pública.
Mientras tanto, el caso vuelve a encender el debate sobre la seguridad y el control de privados de libertad con antecedentes de fuga, así como el rol de la ciudadanía ante emergencias de este tipo.


