El supuesto desfalco de casi ₡20 millones que dejó en jaque el baile de graduación de undécimo año del Colegio Bilingüe Sonny, en Cartago, obligó a la institución a pronunciarse públicamente este miércoles. A través de sus redes sociales, el centro educativo publicó un comunicado en el que marca distancia de la administración de los fondos, pero a la vez confirma que colaborará con los padres para intentar salvar la actividad.
El mensaje llegó minutos antes de las 2:00 p. m., en un contexto de creciente presión mediática y preocupación entre las familias, luego de que trascendiera que un hombre de apellido Calderón, encargado de manejar las cuentas del comité de padres, habría incumplido con los pagos a la empresa productora del evento.
Institución se deslinda de la administración del dinero
En el comunicado, el colegio aclara tres puntos esenciales para entender su rol en toda esta situación:
- El bienestar de la comunidad educativa es la prioridad.
- Los fondos fueron recaudados y administrados únicamente por el Comité de Padres, elegido por las propias familias de la generación 2025.
- El colegio no forma parte de la gestión financiera ni administrativa del dinero recolectado para el baile.
Este mensaje busca frenar la ola de cuestionamientos que surgió tras conocerse que la empresa contratada para el evento, Full Party, aseguró no haber recibido el pago correspondiente.
Colegio confirma apoyo para intentar rescatar el baile
Aunque la institución insiste en que no tuvo ninguna participación en el manejo de los recursos, también informó que está trabajando junto con el comité de padres para solventar parte de los contratiempos y así tratar de que el baile pueda llevarse a cabo.
“Sonny Bilingual School comprende la importancia que esta actividad tiene para los estudiantes y sus familias”, indica el texto, en el que también solicitan a la comunidad actuar con prudencia, respeto y empatía, mientras el caso se canaliza por las vías correspondientes.
La historia que detonó el comunicado
El pronunciamiento del colegio ocurre después de que, en las últimas horas, se hiciera pública la presunta estafa cometida por una persona de apellido Calderón, quien habría tenido el control de las cuentas y la comunicación con la empresa proveedora. Según trascendió, el comité confiaba en que los pagos estaban al día, pero al intentar cerrar los últimos detalles se toparon con la realidad: los casi ₡20 millones nunca fueron depositados.
Este hallazgo coincidió, además, con la desaparición temporal de Calderón, quien finalmente fue ubicado en el Hospital de Heredia, sin que se hayan dado mayores explicaciones sobre lo ocurrido.
Estudiantes en incertidumbre
Mientras los padres preparan una denuncia formal ante el OIJ por el presunto delito de estafa, los jóvenes de undécimo año enfrentan la posibilidad de que su fiesta de graduación, programada para este fin de semana, no pueda realizarse tal como la planearon durante meses.
El colegio asegura que hará todo lo posible para apoyar la realización del evento, pero el panorama aún es incierto.


