martes, 7 julio 2026
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¡Atención dueños de mascotas! Esta enfermedad mortal se propaga sin que lo note

Una amenaza silenciosa y mortal recorre varias zonas de Costa Rica, especialmente en la región del Pacífico: se trata de la dirofilariosis, también conocida como “el gusano del corazón”, una enfermedad parasitaria transmitida por mosquitos que puede causar la muerte de nuestras mascotas si no se detecta a tiempo.

El Colegio de Médicos Veterinarios lanzó una alerta urgente por el incremento de casos, especialmente en zonas costeras, donde la cercanía a cuerpos de agua propicia la reproducción de mosquitos transmisores del parásito Dirofilaria immitis. El doctor Víctor Manuel Montenegro, veterinario con experiencia en enfermedades infecciosas, advierte que esta dolencia puede afectar tanto a perros como a gatos, incluso a especies silvestres.

“El gran problema de esta enfermedad es que puede estar presente por meses sin mostrar señales, y cuando ya aparecen síntomas, el daño es grave”, explica el especialista.

Entre las señales de alerta más comunes están:

  • Tos constante o jadeo incluso sin hacer ejercicio.
  • Cansancio excesivo.
  • Pérdida de peso y apetito.
  • Anemia y dificultad para respirar.
  • En casos extremos, desmayos y rechazo al movimiento.

Si no se trata a tiempo, el final es trágico: la tasa de mortalidad puede llegar al 100%.

¿Cómo ocurre el contagio?

El proceso inicia con un mosquito que pica a un perro infectado y se alimenta de las larvas del parásito. Dentro del insecto, las larvas maduran en unos 14 días y, al picar a un perro sano, lo infectan. Las larvas viajan hasta el corazón y allí pueden vivir hasta siete años, reproduciéndose y multiplicando la infestación en nuevos animales cuando otros mosquitos se contagian.

¿Se puede prevenir?

Sí, y es fundamental hacerlo. El Dr. Montenegro insiste en que lo más efectivo es el uso constante de antiparasitarios preventivos durante todo el año. Además, sugiere realizar pruebas de detección anualmente, y cada seis meses si se vive cerca de zonas propensas como playas o manglares.

También enfatiza que si ya hay infestación, el tratamiento debe realizarse estrictamente bajo supervisión veterinaria, usando fármacos como clorhidrato de melarsamina o doxiciclina, mediante un protocolo conocido como “slow kill”.

¿Qué tan grave es en Costa Rica?

En varias regiones, especialmente cerca del litoral Pacífico, se ha detectado que hasta 2 de cada 5 perros podrían estar infectados. Esta alta incidencia convierte la prevención en un deber urgente para los tutores responsables de mascotas.

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