El Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en coordinación directa con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), arrestó a Jordie Picado Grijalba, conocido como “Noni”, quien figura como el quinto costarricense extraditable por delitos de narcotráfico internacional.
El operativo se desarrolló en Limón, provincia que en los últimos años se ha convertido en un punto neurálgico para el trasiego de drogas hacia Norteamérica y Europa. Según la investigación, Picado Grijalba estaría vinculado a estructuras que coordinan el envío de cargamentos de cocaína desde la región.
Este nuevo arresto tiene un trasfondo familiar: “Noni” es hermano de Luis Manuel Picado, alias “Shock”, capturado meses atrás en Londres. La detención de “Shock” fue posible también gracias a un trabajo conjunto entre el OIJ y la DEA, lo que generó un reconocimiento oficial de parte del fiscal de Distrito de Dallas, Texas, durante su visita reciente a Costa Rica.
Un mensaje contra el narcotráfico en Limón
Las autoridades subrayan que este nuevo golpe confirma la continuidad de la estrategia conjunta con Estados Unidos. “Seguimos con la escoba que sí barre en Limón”, señaló una fuente judicial, en referencia al esfuerzo por desarticular las redes que operan desde la costa caribeña.
El arresto de Picado Grijalba se suma a una lista de extraditables costarricenses procesados en cortes norteamericanas, reflejo de la creciente cooperación internacional. Expertos en seguridad destacan que estos procesos buscan no solo desmantelar las estructuras locales, sino también enviar un mensaje claro a las organizaciones transnacionales que han puesto la mira en el Caribe costarricense como plataforma para el narcotráfico.
Antecedentes y consecuencias
Costa Rica ha fortalecido en los últimos años sus acuerdos de cooperación con Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado. La presencia de altos funcionarios norteamericanos en el país, como fiscales federales y delegados de la DEA, responde a la necesidad de acelerar procesos de extradición y reforzar los lazos de confianza entre ambas naciones.
Para Limón, la detención de “Noni” podría significar un respiro temporal en la disputa de poder entre bandas, aunque especialistas advierten que la captura de cabecillas suele generar reacomodos violentos en las calles, lo que obliga a mantener un control policial más férreo en la provincia.


