domingo, 5 julio 2026
- Publicidad -

Fumar o vapear no solo daña los pulmones: también puede afectar la memoria, el habla y el cerebro

Durante años se ha hablado de los riesgos del tabaquismo en los pulmones y el corazón, pero recientes hallazgos científicos revelan que las consecuencias de fumar o vapear van mucho más allá del sistema respiratorio. Investigaciones de la University College de Londres (UCL) advierten que el consumo de tabaco, en cualquiera de sus presentaciones, también puede deteriorar funciones cognitivas clave como la memoria y la fluidez verbal, afectando incluso la capacidad de comunicación.

El estudio, publicado en la revista The Lancet Healthy Longevity, analizó datos de casi 9.500 personas de 12 países, entre ellos España, Alemania, Estados Unidos y Reino Unido. Los investigadores concluyeron que quienes lograron dejar el cigarro antes de los 40 años experimentaron un envejecimiento cerebral más lento, mientras que los fumadores activos mostraron un deterioro más acelerado de su capacidad mental con el paso de los años.

Según el epidemiólogo Andrew Steptoe, del equipo de la UCL, esa diferencia puede marcar el futuro de la salud mental, ya que un deterioro cognitivo más leve se asocia directamente con un menor riesgo de desarrollar demencia. Dicho de otra forma, apagar el cigarro no solo libera los pulmones, también puede proteger la mente.

Vapear: una falsa sensación de seguridad

En Costa Rica y muchos otros países, los vapeadores se han convertido en una alternativa cada vez más común, especialmente entre jóvenes que creen estar optando por una opción “menos dañina”. Sin embargo, la American Cancer Society advierte que el aerosol que producen estos dispositivos no es vapor de agua, sino una mezcla de nicotina, metales pesados y otras sustancias tóxicas capaces de afectar el corazón, los pulmones y el sistema nervioso.

Los cigarrillos electrónicos, aunque no impliquen combustión como los tradicionales, mantienen el mismo potencial adictivo y pueden generar daños celulares que todavía se están estudiando. En Costa Rica, el Ministerio de Salud ha insistido en la necesidad de regular el acceso de los jóvenes a estos productos y de desmentir la idea de que vapear es inofensivo.

Fumar sigue siendo una de las principales causas evitables de muerte

De acuerdo con la American Cancer Society, el tabaquismo continúa siendo la primera causa de muerte prevenible en países desarrollados. En promedio, una persona fumadora muere 10 años antes que alguien que nunca fumó. El humo del tabaco contiene más de 7.000 sustancias químicas, de las cuales al menos 70 son cancerígenas, mientras que otras 250 afectan directamente la función pulmonar, la circulación y el sistema inmunológico.

Aunque dejar el cigarro puede ser un desafío, los beneficios comienzan casi de inmediato. A las pocas horas, mejora la oxigenación del cuerpo; a las semanas, se recupera el olfato y el gusto; y con el paso de los años, disminuye de forma significativa el riesgo de infartos, cáncer y deterioro cerebral.

Un mensaje para la salud pública costarricense

En Costa Rica, donde el consumo de cigarrillos ha disminuido en la última década pero el uso de vapeadores sigue creciendo, los expertos señalan que la prevención debe centrarse en la educación temprana. Informar a adolescentes y adultos jóvenes sobre los riesgos reales del vapeo y el tabaco es clave para evitar que una nueva generación repita los mismos errores de las anteriores.

En conclusión, tanto fumar como vapear tienen un costo silencioso que va más allá de los pulmones. Afectan la memoria, el lenguaje y la capacidad cognitiva, deteriorando poco a poco el cerebro. Dejar el hábito a tiempo —antes de los 40, según la evidencia científica— puede marcar la diferencia entre una vejez lúcida y una vida limitada por los efectos del tabaco.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente