Cómo la fructosa podría alimentar a los tumores, según un estudio
El impacto de la fructosa en el cáncer: cómo influye en el crecimiento tumoral
Un reciente estudio realizado por la Universidad de Washington en San Luis ha revelado una conexión entre el consumo de fructosa y el crecimiento de ciertos tipos de tumores, como el melanoma, el cáncer de mama y el cáncer de cuello uterino. Los hallazgos, publicados en la revista científica Nature el pasado 4 de diciembre, han generado un importante debate sobre el papel de este tipo de azúcar en la alimentación y su relación con el cáncer.
¿Qué es la fructosa y dónde se encuentra?
La fructosa es un tipo de azúcar natural presente en frutas, miel y ciertos alimentos procesados. Su consumo ha aumentado significativamente debido al uso generalizado de jarabe de maíz con alto contenido de fructosa como edulcorante en bebidas azucaradas y productos ultraprocesados.
Algunos de los alimentos con mayor contenido de fructosa, según expertos en nutrición, incluyen:
- Jugos de fruta, especialmente el de uva.
- Gaseosas azucaradas.
- Frutas deshidratadas.
- Peras.
- Miel.
- Yogur endulzado con frutas.
- Productos horneados, como pie de manzana.
- Hamburguesas.
- Salsas y aderezos para ensaladas.
¿Cómo afecta la fructosa al crecimiento tumoral?
Contrario a la idea común de que la fructosa alimenta directamente los tumores, el estudio encontró que el hígado juega un papel clave en este proceso. Según los investigadores, el hígado convierte la fructosa en nutrientes que son aprovechados por las células cancerosas para crecer y multiplicarse.
Gary Patti, uno de los principales autores del estudio, explicó:
“Cuando pensamos en los tumores, solemos centrarnos en los componentes dietéticos que estos absorben directamente. Pero el cuerpo humano es más complejo. Lo que consumes puede ser procesado por tejidos saludables y transformado en algo que los tumores utilizan para su crecimiento”.
Resultados del estudio
El equipo de investigación observó que la suplementación con fructosa aumentó el crecimiento tumoral en modelos animales, sin que esto provocara aumento de peso o resistencia a la insulina. Este hallazgo desafía la noción de que los tumores crecen únicamente por la acumulación de grasa o cambios metabólicos asociados con la obesidad.
Implicaciones para el tratamiento del cáncer
Estos descubrimientos abren la puerta a nuevas estrategias en el tratamiento del cáncer, enfocándose en cómo ciertos alimentos son procesados por el cuerpo. Modificar la dieta para limitar la ingesta de fructosa podría convertirse en una herramienta complementaria en la lucha contra el cáncer, aunque los expertos enfatizan que se necesitan más estudios en humanos para confirmar estos efectos.
La dieta como herramienta en la lucha contra el cáncer
El concepto de que los cambios en la alimentación pueden influir en el desarrollo o tratamiento de tumores es intrigante. Sin embargo, Patti señala que este enfoque debe abordarse con precaución:
“Es sorprendente cuánta fructosa está presente en nuestra dieta diaria, desde dulces hasta productos como salsas y aderezos. Sin un esfuerzo consciente por evitarla, probablemente sea parte de nuestra rutina alimentaria”.