El corazón tiene el tamaño de un puño, late unas cien mil veces al día y mueve más de 7 500 litros de sangre en 24 horas. Si llega a los 70 años, puede alcanzar los 2 500 millones de latidos, según la Federación Mundial del Corazón.
Sin embargo, aunque impresionante y fuerte, el corazón también puede volverse vulnerable debido a diversos factores de riesgo prevenibles, por lo que los hábitos para mantenerlo saludable deben prevalecer siempre.
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en Costa Rica y en el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren más personas por este padecimiento que por cualquier otra causa, a pesar de que existen hábitos de vida saludable que minimizan el riesgo de padecerlas.
De acuerdo con la doctora Melissa Francis Gómez, cardióloga del hospital William Allen Taylor, las enfermedades cardiovasculares son un grupo de trastornos del corazón y los vasos sanguíneos que, al ser afectados, tienen como consecuencia una disminución del flujo de sangre hacia los órganos principales.
Por esta razón, están íntimamente relacionadas con la aparición de accidentes cerebrovasculares, enfermedad renal crónica e infartos al miocardio.
“Estas enfermedades son consecuencia principalmente de la presencia de factores de riesgo que favorecen la acumulación de partículas lipídicas en los vasos sanguíneos, proceso conocido como ateroesclerosis, el cual constituye la base de las enfermedades cardiovasculares, la aparición de diabetes mellitus y de hipertensión arterial”, detalló la especialista.
Agregó que existen factores de riesgo tradicionales que afectan la salud del corazón, entre ellos: hipertensión, diabetes, sobrepeso, obesidad, colesterol elevado, tabaquismo y sedentarismo. Asimismo, destacó que en la actualidad se han identificado otros factores menos conocidos que también inciden negativamente, como los trastornos del sueño, la ansiedad, la depresión y la contaminación ambiental.
Según dijo, una de cada cinco personas morirá prematuramente de enfermedades cardiovasculares; sin embargo, hasta el 80 % de las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares son prevenibles.
CADA LATIDO CUENTA
“Existen hábitos para proteger nuestro corazón, y quizás los más difíciles de realizar y los que más influencia tienen sobre nuestra salud cardiovascular son los cambios asociados al estilo de vida”, aseguró.
En ese sentido, mencionó dentro de las principales acciones para preservar la salud del corazón mantener una alimentación adecuada, baja en sodio, rica en frutas, verduras y carnes blancas, así como el consumo de grasas saludables.
Adicionalmente, recomendó mantenerse físicamente activos, realizando al menos 150 minutos de actividad tres veces a la semana, en la que se combinen el ejercicio aeróbico con el de resistencia.
Otra de las recomendaciones de la especialista se fundamenta en evidencias recientes, en las que la implementación de tiempos para la meditación y la relajación ha demostrado reducir el riesgo cardiovascular.
Asimismo, enfatizó en la importancia de realizarse chequeos médicos de forma periódica para examinar el estado metabólico, siendo más comprensible el análisis del perfil de lípidos, el nivel de glicemia y la presión arterial.
“Si hacemos de estas medidas un hábito, pueden ayudarnos a detectar enfermedades cardiovasculares a tiempo”, advirtió la doctora Francis.
Según registros del área de Estadística en Salud de la CCSS, durante el 2024 un total de 2 234 931 personas fueron atendidas en los servicios de consulta externa por enfermedades del sistema circulatorio. De ellas, 1 337 206 fueron mujeres, mientras que 897 721 fueron hombres.
Asimismo, en los servicios hospitalarios fueron egresadas 25 217 personas por esta causa durante el mismo periodo, de las cuales 14 224 correspondieron a hombres y 10 993 a mujeres.
Hasta el 31 de agosto anterior, el balance estadístico reportó un total de 1 525 759 consultas atendidas por estos padecimientos en los servicios de consulta externa y 16 620 egresos hospitalarios asociados a enfermedades del sistema circulatorio.
Las enfermedades isquémicas del corazón fueron las de mayor prevalencia dentro de los diagnósticos de hospitalizaciones por enfermedades del sistema circulatorio, con un total de 8 883 egresos durante 2024 y 6 290 hasta el 31 de agosto anterior.
En este grupo destacan la angina de pecho, los infartos agudos al miocardio, las enfermedades isquémicas agudas y las enfermedades isquémicas crónicas, entre otras.


