El Frente Amplio (FA) entra en campaña con una de las apuestas más ambiciosas de su historia política. Su candidato presidencial, Ariel Robles, asegura que llegó la hora de que la agrupación socialista y progresista rompa techos que hasta ahora le han sido inalcanzables: entrar a la segunda ronda electoral y conquistar al menos 15 escaños legislativos.
“Nosotros tenemos una convicción de que el reto que enfrentamos es pasar a la segunda ronda electoral. Pero es que además hay que decir que el Frente Amplio es hoy el único partido que podría hacerle frente al chavismo”, afirmó Robles durante el lanzamiento oficial de su candidatura, en referencia al movimiento político que respalda al presidente Rodrigo Chaves.
Un partido con cuentas pendientes
Desde su fundación hace 21 años, el Frente Amplio nunca ha superado los nueve diputados (alcanzados en el periodo 2014-2018) ni ha estado cerca de una segunda vuelta presidencial. Hoy cuenta con seis legisladores, incluida la figura de Robles, quien sostiene que la fracción ha demostrado ser “comprometida, vehemente, propositiva” y libre de cuestionamientos por corrupción.
“Existe en el Frente Amplio una trayectoria completamente limpia. Nunca se nos ha podido señalar ningún acto de corrupción”, subrayó el legislador, convencido de que ese capital político puede convertirse en el motor para lograr las metas del 2026.
Un Congreso realista, pero con músculo
El aspirante reconoce que la fragmentación partidaria es una realidad ineludible. “Que usted salga a decir que 40 diputados, eso es que usted está viviendo en otro país… Chaveslandia, o no sé, pero aquí en Costa Rica, con la división partidaria que tenemos, no”, ironizó.
En cambio, asegura que 15 curules son un objetivo razonable, especialmente si el Frente Amplio logra sumar figuras con experiencia y abrir espacios de diálogo en el Congreso. Para él, la gobernabilidad no depende de un bloque hegemónico, sino de la capacidad de negociar:
“La realidad es que, quien gobierna, tiene que tener la convicción de que usted se sienta en la mesa con su antagonista político para llegar a encontrar juntos alternativas por donde caminar. No en todo se puede caminar con un antagonista político, pero sí hay suficientes cosas como para poder moverse en la línea del acuerdo político”.
Un equipo reforzado y posibles alianzas
Robles celebró la incorporación de veteranos como José María Villalta y Edgardo Araya, quienes volverán a intentarlo por un escaño. También reconoció que, aunque no hubo acuerdos de coalición, se mantienen conversaciones con distintos sectores y destacó el respaldo de la diputada independiente Kattia Cambronero.
Con esas cartas sobre la mesa, el candidato del Frente Amplio busca convencer al electorado de que su partido no solo puede crecer en el Parlamento, sino disputarle el poder al actual oficialismo en una eventual segunda vuelta.
*Con información de Teletica.com.


