El intento de la exministra Marta Esquivel por sacar a Álvaro Ramos de la contienda presidencial terminó en un revés jurídico. El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) rechazó de plano el recurso de amparo electoral y nulidad que la ahora candidata a diputada del Partido Pueblo Soberano (PPSO) presentó contra el Partido Liberación Nacional (PLN).
El fallo deja sin efecto la intención de Esquivel de invalidar la Asamblea Nacional liberacionista, en la que se ratificó la candidatura presidencial de Ramos y las nóminas de diputaciones. La exjerarca de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) había alegado que las supuestas irregularidades en el proceso de renovación de estructuras —en especial, la imposibilidad de realizar la asamblea cantonal en San Ramón— impedían que el PLN celebrara válidamente su Asamblea Nacional.
Sin embargo, el TSE fue contundente: los actos y disposiciones de la autoridad electoral no son recurribles. La resolución cita el artículo 103 de la Constitución Política y el artículo 30 inciso d) de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, donde se establece que las decisiones del Tribunal en materia electoral no admiten recursos de amparo.
“En cuanto a la impugnación de decisiones de la administración electoral, también es rechazada porque el amparo electoral es un mecanismo para la tutela efectiva de los derechos fundamentales de contenido político electoral y, a texto expreso, el artículo 225 del Código Electoral dice que ‘los reclamos contra las decisiones de los organismos electorales inferiores no se tramitarán por esta vía, sino por la del recurso de apelación electoral’”, indicó la autoridad electoral.
La exministra también había solicitado que el caso fuera conocido por magistraturas suplentes, pero el Tribunal desestimó la petición al considerar que no existía ninguna causal de recusación contemplada en la Ley Orgánica del Poder Judicial ni en el Código Procesal Civil.
Desde el PLN, la respuesta fue inmediata. La campaña de Álvaro Ramos había anticipado que el recurso sería rechazado, calificando la acción de Esquivel como un intento político por desestabilizar al partido.
“Esta es una cortina de humo, un camino inusual y peligroso donde el oficialismo está dispuesto a todo para aferrarse al poder. Les vamos a ganar en las urnas”, declaró Ramos días atrás.
Con el fallo del TSE, el aspirante liberacionista consolida su posición en la carrera electoral, mientras que el PPSO suma otro tropiezo judicial en medio de las tensiones que ha generado su discurso contra los partidos tradicionales.


