La diputada oficialista Pilar Cisneros mostró su lado más humano en una entrevista con Extra Noticias, donde habló con una sinceridad pocas veces vista sobre la carga emocional que implica estar en política y los momentos de frustración que la han llevado incluso a romper en llanto.
“Cuando yo ya estoy así, que me reviento… de ahí me pongo a llorar tres, cuatro o cinco horas, así de fácil. Yo lloro y lloro, entonces siento que saco toda esa frustración, los insultos, las mentiras, las promesas en falso, todo eso que llevo adentro y que me llega a dañar mucho lo saco en ese momento”, confesó la legisladora del oficialismo.
Cisneros recordó especialmente un episodio ocurrido durante la negociación del aumento al Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), donde un acuerdo político con varias fracciones terminó rompiéndose a última hora.
“Habíamos llegado a un acuerdo de no darle más dinero al FEES, y estábamos todos de acuerdo. Y a última hora, ¿qué pasó? La traición”, dijo con evidente decepción.
La diputada aseguró que lo que más le dolió no fue el cambio de posición, sino la pérdida de confianza en sus compañeros. “Yo confío. Si me dice no, es no; y si me dice sí, es sí. Entonces uno lleva su línea de acción, y se da cuenta cuando las cosas no son así… ahí es cuando uno ya no puede salir de la tormenta”, expresó.
Cisneros también reconoció que nunca imaginó estar dentro de la política, precisamente por el rechazo que sentía hacia la corrupción y la mentira. “Nunca quise meterme porque detestaba la gente que robaba, los corruptos, los mentirosos”, subrayó.
Sus declaraciones revelan a una Pilar Cisneros vulnerable pero firme, que dice no arrepentirse de haber dado el paso hacia la función pública, aunque admite que el costo emocional ha sido alto.
“Uno se da cuenta de que la política no es para débiles. Pero cuando se hace con el corazón, vale la pena”, concluyó.
*Con información de Extra Noticias.


