La exministra de Planificación Nacional y expresidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Marta Eugenia Esquivel Rodríguez, reapareció públicamente con un extenso mensaje en el que asegura que nuevas revelaciones refuerzan la existencia de un supuesto complot en su contra y, según afirma, también contra el Gobierno del presidente Rodrigo Chaves.
En su publicación, Esquivel sostuvo que desde el inicio sospechó que las acciones en su contra tenían un objetivo mayor.
“Sabía que detrás de esas acciones había algo más que un ataque a Marta Esquivel. El verdadero fin era debilitar al gobierno de Rodrigo Chaves y claro tratar de bajar su popularidad”, afirmó.
Según su relato, el presunto plan habría sido una especie de ensayo para alcanzar posteriormente a la figura presidencial.
“Talvez probar como les iba conmigo para los pasos que seguían contra la figura presidencial que viene evidenciando un día sí y otro también, las graves deficiencias del Poder Judicial, específicamente la fiscalía general”, añadió.
Esquivel insiste en que la trama estaba definida antes del acto de adjudicación en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Asegura que existen dos estudios distintos de la Unidad de Costos, uno oficial que —según ella— “desconoce la matemática como ciencia”, y otro que por lo menos incluye operaciones básicas, aunque todavía con falencias legales.
También criticó la actuación de la CCSS durante el proceso y mencionó que el informe inicial con el análisis “correcto”, solicitado durante diez meses, apareció finalmente en una computadora de la Gerencia General y fue utilizado por la Gerencia Médica. Ese análisis, dijo, se basó en un estudio del 2008 que la Fiscalía desacreditó.
“La fiscalía desacreditó sin ningún criterio técnico y a puro hígado”, expresó.
La candidata a diputada por Heredia por el Partido Pueblo Soberano (PPSO) lamentó que su solicitud para usar ese estudio como prueba fuera rechazada en la Sala Tercera.
“Duramos 10 meses para obtener esa prueba que los fiscales a cargo, de forma irresponsable, dijeron en su momento que era falsa”, reclamó. Añadió que espera una disculpa por parte de los fiscales involucrados. “Salen a la prensa a hablar falsedades pero no tienen la dignidad de disculparse cuando mienten”, expresó.
Esquivel también mencionó un informe forense que, según ella, desacredita la labor de la Unidad de Costos. Indicó que lo solicitó desde el 23 de septiembre del 2024 y aún espera respuesta de la Fiscalía.
“Probablemente ya saben el resultado y les resulta mejor meter la basura debajo de la alfombra”, dijo.
Se refirió además a una revelación difundida por un canal de televisión, donde se mencionó que para el director suspendido del OIJ ella se consideraba “una de las protegidas del presidente”.
Sobre eso, comentó: “Vaya vaya. Sigue acreditándose el complot triangulado”.
A lo anterior sumó lo que calificó como “la cereza del pastel”: la existencia de dos informes de auditoría interna con el mismo número (AI-1099-2024), el mismo tema y la misma firma, pero con contenido distinto. Uno habría sido elaborado tres días hábiles después de la adjudicación, mientras que del otro —la versión digital— aseguró que “aún no sabemos porque no lo encuentran en la fiscalía, qué curioso”.
“Parece que el primer documento de auditoría interna no era sólido para acusar y probablemente hubo que hacer cambios”, señaló. Invitó al público a buscar el informe en internet, destacando que aparece marcado como confidencial.
Esquivel cerró su mensaje con un comentario político, señalando que la defensa de la institucionalidad debe involucrar a los ciudadanos. “Toca cuidar esta institución que por años se la vienen carcomiendo, pero esto lo haremos entre todos el primero de febrero del 2026”, expresó, en referencia a las próximas elecciones.
Finalmente, concluyó asegurando que el supuesto complot continúa revelándose: “Se sigue cayendo el complot y a esperar que caliente el sol”.


