En medio del reacomodo de fuerzas políticas rumbo a las elecciones nacionales de 2026, la candidata presidencial Laura Fernández sorprendió al dejar abierta la posibilidad de incorporar al expresidente Rodrigo Chaves a su eventual equipo de gobierno, una señal que ya genera lecturas diversas dentro y fuera del escenario electoral.
Durante una entrevista reciente, Fernández señaló que no descarta sumar a Chaves a su gabinete si se dieran las condiciones adecuadas y, particularmente, si existiera voluntad de su parte para asumir un rol específico dentro del Poder Ejecutivo. Entre las opciones mencionadas, la candidata apuntó al Ministerio de la Presidencia, uno de los cargos con mayor peso político y articulador del Gobierno.
Experiencia por encima de afinidades
Fernández explicó que, de llegar a Casa Presidencial, su prioridad sería conformar un equipo basado en capacidad técnica y experiencia, más allá de afinidades personales o cálculos políticos. En ese sentido, defendió la idea de aprovechar el conocimiento acumulado de figuras que ya han pasado por la función pública, incluso si han sido protagonistas de gobiernos anteriores con alto nivel de polarización.
“Cerrar las puertas a personas con trayectoria sería desperdiciar talento”, fue el mensaje de fondo transmitido por la aspirante, quien subrayó que un eventual gabinete suyo buscaría resultados concretos y gobernabilidad en un contexto país complejo.
Un guiño que reaviva el debate político
La mención de Rodrigo Chaves no pasó desapercibida. El exmandatario mantiene una base de apoyo importante, pero también despierta fuertes críticas, lo que convierte cualquier acercamiento político en un movimiento de alto impacto. Para algunos analistas, el planteamiento de Fernández podría interpretarse como un intento por captar sectores del electorado afines al chavismo, mientras que otros lo ven como una señal de pragmatismo político.
Fernández también expresó interés en contar con la diputada Pilar Cisneros, a quien reconoció por su peso político y experiencia, reforzando la idea de que su eventual gobierno buscaría integrar perfiles con liderazgo probado.
Camino al 2026: alianzas y definiciones
Las declaraciones se dan en un momento clave, cuando las candidaturas comienzan a perfilar discursos, alianzas y posibles equipos de trabajo. A poco más de un año de las elecciones, cada gesto, nombre o insinuación cobra relevancia y se convierte en insumo para el debate público.
Por ahora, no existe una confirmación formal de acercamientos ni negociaciones, pero el mensaje de Laura Fernández deja claro que no cierra puertas y que está dispuesta a explorar escenarios poco tradicionales en la política costarricense, siempre bajo el argumento de priorizar gobernabilidad y eficacia.


