Costa Rica enfrenta este domingo una de las elecciones más decisivas de su historia reciente, en medio de una fuerte polarización política y crecientes advertencias sobre un posible retroceso democrático. Así lo señalan los expresidentes Laura Chinchilla y Luis Guillermo Solís en una entrevista publicada por El País , en la que analizan el clima político previo a los comicios.
En el reportaje, ambos exmandatarios alertan sobre lo que consideran una deriva autoritaria del actual presidente, Rodrigo Chaves, a quien describen como un líder populista con un alto nivel de aprobación, cercano al 50%, y con un discurso que plantea abiertamente la concentración de poder en el Ejecutivo.
“La democracia está en riesgo”, advierte Laura Chinchilla, quien asegura que estas son “las elecciones más determinantes que el país ha tenido en muchas décadas”.
Luis Guillermo Solís coincide y subraya que el país vive una polarización inédita, marcada por la confrontación constante del Poder Ejecutivo con el Poder Judicial, el Legislativo y los órganos de control. Según explica, esta estrategia se apoya en un discurso que responsabiliza a gobiernos anteriores de los problemas actuales para justificar la falta de resultados del Gobierno.
Uno de los puntos centrales de preocupación es la intención expresada por Chaves de impulsar una nueva Constitución o reformas profundas, así como propuestas desde sectores oficialistas para permitir la reelección presidencial continua. “Ya es hora de hacer una Constitución nueva”, ha dicho el mandatario en reiteradas ocasiones, según recuerda el medio español.
La entrevista también aborda el tema de la seguridad, uno de los ejes del discurso oficialista. Costa Rica atraviesa sus años más violentos, con niveles récord de homicidios, una mayor presencia del narcotráfico y disputas entre bandas criminales. Solís critica la respuesta del Estado, que califica como fragmentada y reactiva, y cuestiona la promesa de una política de “mano dura” inspirada en el modelo de Nayib Bukele en El Salvador.
“Yo lo veo con muy pocas realizaciones”, afirma Solís sobre el balance del Gobierno, al tiempo que denuncia un desfinanciamiento de programas sociales, becas, alimentación escolar y políticas para poblaciones vulnerables.
Para Chinchilla, el país se encuentra ante un punto de inflexión democrático. Asegura que durante los últimos cuatro años se han visto ataques sin precedentes contra los contrapesos institucionales, incluidos medios de comunicación, órganos de control, jueces, fiscales y, más recientemente, el Tribunal Supremo de Elecciones.
“Lo más preocupante es que se ha ido sembrando una animadversión hacia instituciones fundamentales para la democracia”, señala la exmandataria, quien advierte que un eventual triunfo del oficialismo podría facilitar una peligrosa concentración de poder.
Ambos expresidentes coinciden en que el oficialismo convirtió esta elección en un plebiscito sobre la figura de Rodrigo Chaves, dejando en un segundo plano a la candidata oficialista, Laura Fernández, cuya aspiración depende de alcanzar al menos el 40% de los votos para evitar una segunda vuelta.
Finalmente, Solís advierte que el abstencionismo y la indecisión podrían ser determinantes. “Cada 5% de abstencionismo son 150.000 votos que se quedan al margen”, señala, un escenario que podría favorecer al oficialismo.
Según concluye la entrevista publicada por El País México, las elecciones de este domingo no solo definirán al próximo Gobierno, sino también el rumbo democrático de Costa Rica y su capacidad para frenar lo que ambos exmandatarios describen como un creciente ímpetu autocrático.


