El diputado Fabricio Alvarado, del partido Nueva República, propone un giro en el sistema educativo costarricense: que los estudiantes de primaria y secundaria incluyan la Biblia dentro del material de lectura en sus centros de estudio.
Según el legislador, la iniciativa busca que los jóvenes “no solo aprendan de tecnología, sino también del manual de vida que es la Biblia”, a la que considera una fuente de valores y herramientas para la vida diaria.
“Hoy los niños y jóvenes pasan horas en el celular; qué tal si no solamente le dedicamos tiempo a que aprendan en esos instrumentos tecnológicos, sino que también les permitimos aprender en el manual de vida que es la Biblia. Yo creo que ya es momento de darles esa oportunidad para mejorar sus vidas, para crecer en sabiduría y aplicar esos conocimientos para garantizarles un futuro lleno de elementos positivos”, expresó Alvarado.
El proyecto de ley plantea que el estudio de la Biblia no será obligatorio, y que los padres o tutores podrán oponerse si lo consideran necesario. En ese sentido, el texto del artículo 10 establece:
“Ningún estudiante, docente ni funcionario podrá ser obligado a participar en prácticas o actividades contrarias a sus convicciones religiosas.”
El diputado insiste en que la Biblia debe verse más allá del ámbito religioso, y la define como un texto fundamental para la formación humana:
“Dentro de las páginas de la Biblia encontramos una respuesta a todas nuestras dudas, preocupaciones y angustias, pero también nos enseña una enorme cantidad de consejos para ser mejores personas, más organizadas y hasta ordenadas financieramente, por eso es un libro que va mucho más allá de la religión o de la fe.”
La propuesta también plantea que, de aprobarse, el Ministerio de Educación Pública tendría seis meses para implementar el plan en los centros educativos del país. Alvarado adelantó que buscará apoyo entre las fracciones de oposición para lograr que el proyecto avance en la Asamblea Legislativa.


