El candidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles, anunció su intención de congelar los salarios de diputados, jerarcas del gobierno y del propio presidente en caso de llegar a la presidencia, como una señal de responsabilidad y ética en el manejo de los recursos públicos.
La propuesta busca contrastar con la actual administración, que inició su gestión con un aumento salarial para sus ministros. Robles, en cambio, plantea mantener el congelamiento salarial vigente, que está previsto a concluir en 2026, debido a que para ese año ya no se aplicará la restricción contemplada en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, dado que la deuda del Gobierno Central en 2024 fue inferior al 60% del Producto Interno Bruto (PIB).
“No es ético este aumento y el Estado debe priorizar los recursos en inversión social, en educación y en seguridad, entre otros rubros con necesidades urgentes. El país no está en condiciones”, afirmó Robles al justificar su propuesta.
Para lograrlo, el Frente Amplio impulsará la incorporación de un nuevo transitorio a la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, que permitiría extender el congelamiento salarial hasta el año 2030.
Esta no sería la primera vez que se implementa una medida de este tipo. En 2018, el exdiputado José María Villalta promovió y consiguió la aprobación de un congelamiento salarial por dos años como parte de la aplicación de la Regla Fiscal. Posteriormente, en 2021, impulsó una nueva iniciativa que prolongó esa restricción hasta 2026.
La propuesta de Robles se enmarca en una visión de austeridad y redistribución de recursos hacia áreas críticas para el desarrollo nacional, como la educación y la seguridad.


