A meses de que el país vuelva a las urnas, Álvaro Ramos, candidato del Partido Liberación Nacional (PLN), reconoce que su campaña enfrenta un reto urgente: conquistar al enorme grupo de personas que aún no decide a quién apoyar.
El aspirante liberacionista ocupa el segundo lugar en intención de voto, según la más reciente encuesta de la Universidad de Costa Rica (UCR). Mientras Laura Fernández, del partido Progreso Social, encabeza la medición con un sólido 30%, Ramos apenas llega al 8%, una cifra que él mismo admite que no alcanza para disputar el primer lugar.
Sin embargo, la encuesta revela un elemento que cambia el panorama: el 68% de las personas consultadas quiere conocer mejor las propuestas y trayectorias de quienes aspiran a la Presidencia, y un 8% siente que entre las candidaturas “no hay diferencias significativas”. Para Ramos, ahí está el verdadero botín electoral.
“Ahí se definirá quién será el próximo presidente. Y nosotros vamos a demostrar que sí hay diferencias, y de fondo. El 76% de los indecisos quiere escuchar propuestas claras y saber quiénes somos. En Liberación Nacional hay nuevos liderazgos que, unidos a una familia liberacionista que por décadas ha defendido al país, somos la alternativa de cambio. Por eso, el esfuerzo de todo el Partido es convencer a esa mayoría de indecisos”, afirmó.
El rechazo no le quita el sueño
Otro de los datos del estudio señala que el 25% del electorado asegura que “jamás” votaría por él. Pero el aspirante niega que este indicador sea motivo de preocupación.
“Dicen que un 25% jamás votaría por nosotros. Eso es normal. Son los chavistas y seguidores de otros partidos que buscan ser la única opción contra el continuismo. Como en el fútbol: saprisistas y manudos no se apoyan entre sí. No me preocupa el rechazo; me ocupa la mayoría indecisa”, añadió.
Ramos tiene claro que, si quiere acortar distancias, debe acelerar el paso. Y, según él, el futuro electoral se decidirá no entre militancias duras, sino en esa amplia franja de personas que todavía no han escogido quién les inspira confianza.


