“No me quiero ir, amo mi vida y soy feliz”.

Un joven de tan solo 23 años de edad, diagnosticado con cáncer terminal, redactó una carta, en la cual da un consejo a todas las personas para que disfruten su día a día.

En tan solo 4 días, la publicación de Leonardo se volvió viral en redes sociales, y ha sido compartida por más de 38.000 personas.

Esta es su publicación:

Es algo muy extraño aceptar tu mortalidad cuando tienes 23 años. Es una de esas cosas que siempre ignorás. Los días pasan y esperás que sigan pasando hasta que sucede lo inesperado. Siempre me imaginé a mí mismo envejeciendo, con canas, con una hermosa familia. Planeé tener el amor de mi vida. Lo extraño tanto que me duele.

Así es la vida. Es frágil, preciosa e impredecible y cada día es un regalo, un derecho adquirido.

Tengo 23 años. No me quiero ir. Amo mi vida. Soy feliz. Se lo debo a mis seres queridos.

No empecé esta carta como ‘una nota antes de morir’ porque le temo a la muerte. Solo quiero que la gente deje de preocuparse tanto por las tensiones pequeñas e insignificantes en la vida y trate de recordar que todos tenemos el mismo destino después de todo. Así que haz lo que puedas para que tu tiempo se sienta digno y grandioso.

Sé agradecido por tener problemas pequeños y superarlos. Está bien reconocer que algo es molesto, pero tratá de no seguir y no afectar negativamente a nadie. Una vez que hagas eso, sal afuera y respirá profundamente una bocanada de aire hasta lo más profundo de tus pulmones. Mirá qué azul es el cielo y qué tan verdes son los árboles. Es tan hermoso. Piensa en lo afortunado que eres de poder hacer eso: respirar.

Es posible que te hayas quedado atrapado en el tráfico o tu estilista te cortó el pelo demasiado corto. Tus nuevas uñas falsas pueden tener una astilla, tus pechos pueden ser muy chicos o puedes tener celulitis y que tu panza se tambalee. Dejá que toda esa mierda se vaya. Te juro que no pensarás en esas cosas cuando sea tu turno de irte.

Todo es TAN insignificante cuando mirás la vida como un todo. Veo mi cuerpo perderse delante de mis ojos y no hay nada que pueda hacer al respecto. Todo lo que deseo ahora es tener un cumpleaños o Navidad más con mi familia. O simplemente un día más con mi novio y amigos. Sólo uno más.

Aprecia tu buena salud y tu cuerpo en funcionamiento, incluso si no tiene el tamaño ideal. Cuidalo y aceptá lo increíble que es. Muévelo y alimentalo con productos frescos. Pero no te obsesiones con eso.

Sé agradecido por cada día que no tienes dolor e incluso por los días en que te sientes mal con gripe, tienes una lesión en la espalda o un tobillo torcido. Aceptá que es una mierda, pero agradecé que no ponga en peligro tu vida.

Desde que me enfermé conocí a las personas más increíblemente generosas y amables. Y recibí las palabras y el apoyo más afectuoso de mi familia, amigos y desconocidos. Más de lo que podría dar a cambio. Nunca olvidaré esto y estaré eternamente agradecido con todas estas personas.

Valorá el tiempo con otras personas. No los hagas esperar porque eres impuntual. Apreciá que tus amigos quieran compartir su tiempo contigo ¡Ganarás respeto también!

Haz el esfuerzo de hacer ese viaje a la playa que siempre postergás. Sumerge los pies en el agua y excavá con los dedos de los pies en la arena. Mojá tu cara con agua salada.

Escuchá música, escuchala realmente. La música es la mejor terapia. Cuando más vieja, mejor.

Hablá con tus amigos. Dejá de lado tu teléfono.

Viajá si es tu deseo. No lo hagas si no es tu deseo.

Trabajá para vivir, no vivas para trabajar.

En serio,haz lo que hace que tu corazón se sienta feliz.

Comé torta. Sin culpas.

Di no a las cosas que realmente no quieres hacer.

No te sientas presionado a hacer lo que otras personas podrían pensar que es una vida satisfactoria. Es posible que desees una vida mediocre y eso está muy bien.

Dile a tus seres queridos que los amás cada vez que tengas la oportunidad y amalos con todo lo que tienes.

Recuerda que, si algo te hace sentir mal, tienes el poder de cambiarlo: en el trabajo o en el amor, o lo que sea. Ten las agallas para cambiar. No sabés cuánto tiempo tienes en la Tierra, así que no lo desperdicies siendo miserable. Sé que eso se dice todo el tiempo, pero no podría ser más cierto.

Es un año en el que estoy eternamente agradecido de pasarlo aquí en la Tierra con mi familia, mis amigos. Un año en el que tuve algunos de los mejores momentos de mi vida ¡Gracias!