“No importa que seas gay, Dios te hizo así y te quiere así”

Juan Carlos Cruz, víctima durante su adolescencia de los abusos del sacerdote chileno Fernando Karadima, recibió el respaldo del papa Francisco por su orientación sexual durante el encuentro que sostuvieron en la residencia de Santa Marta, según detalló la víctima en una entrevista con el diario El País.

Cruz, que ha tomado con satisfacción la noticia de la renuncia de 34 obispos chilenos por el escándalo, explicó que en su encuentro con Francisco intentó explicar que no era una persona malintencionada ni quería hacerle daño a la Iglesia. Ante su descargo, Francisco le respondió: “Juan Carlos, que tú seas gay no importa. Dios te hizo así y te quiere así y a mí no me importa. El Papa te quiere así, tú tienes que estar feliz con quien tú eres”.

Según relató, notó al Papa “espantado” por lo que observó en su última visita a Chile, en la que se vio envuelto en una dura polémica por intentar exculpar a los encubridores de los abusos sexuales, por una supuesta falta de pruebas.

El efecto se sintió en las misas, donde la asistencia fue mucho menor de la esperada. “Él me dijo que le encantó ir a Chile, pero había visto cosas raras. Lo vi dolido por haber ido a Chile con tan mala información, por eso le creo”, afirmó Cruz.

Por ello, Cruz, periodista y activista, indicó que quiso darle “una segunda oportunidad” a Francisco, ya que consideró que había viajado al país sudamericano con “mala información”. En esa línea, agregó, sobre su reciente estadía en la residencia papal: “El Papa nos trató como reyes en Santa Marta, y a los obispos como niños. Está claro que nos creyó a nosotros”.

El chileno también ofreció detalles sobre el pedido de disculpas que recibió. Según declaró, así fueron las palabras de Francisco: “Te quiero pedir perdón, en nombre del Papa y de la Iglesia por todo lo que has pasado. Te pido perdón por mí, porque fui causa de esta situación que te causó tanto dolor en estos últimos meses”.

El papa Francisco reunido con los obispos chilenos (EFE)

Luego de conocerse las trascendentales renuncias, Cruz manifestó su profunda alegría. “Sentí que nuestra visita no fue una cosa de protocolo, de relaciones públicas”, indicó.

En declaraciones a medios chilenos, agregó al respecto: “Me alegra tremendamente para empezar a sanar esta Iglesia que no se merece a estos verdaderos corruptos y criminales. La Iglesia no podía estar liderada por hombres que se han dejado corromper”.