Usuarios denuncian ataques con piedras a los trenes
Cuatro Reinas y La Sabana: los puntos críticos donde más se vandalizan trenes en Costa Rica
Lanzamiento de piedras obliga al INCOFER a retirar unidades y aumenta el riesgo para pasajeros
Vandalismo ferroviario: un problema creciente que compromete la seguridad
El Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) alertó recientemente sobre un preocupante repunte en los actos vandálicos contra trenes del servicio público. Zonas como Cuatro Reinas de Tibás y La Sabana se han convertido en focos rojos donde con frecuencia se lanzan piedras y objetos contundentes hacia las unidades en movimiento.
Estos ataques no solo han causado costosos daños estructurales, sino que también han puesto en peligro la integridad física de los pasajeros, generando un fuerte rechazo entre quienes utilizan este medio de transporte.
Consecuencias directas: reparaciones, demoras y cancelaciones
Cada vez que un tren es impactado por estos objetos, debe ser retirado del servicio para reparaciones. La sustitución de ventanas rotas y evaluación de posibles daños internos implica tiempo, personal técnico y recursos económicos que afectan directamente la frecuencia y puntualidad del sistema ferroviario.
El INCOFER ha señalado que estos actos repercuten de manera directa en la experiencia del usuario, obligando a cancelaciones de rutas y acumulación de pasajeros, en momentos donde el país vive una creciente crisis por el caos vial en la Gran Área Metropolitana.
Pasajeros indignados: “Es una falta de educación y cultura”
Usuarios habituales del tren han expresado su molestia ante la situación. Muchos coinciden en que el problema responde a una falta de conciencia ciudadana, especialmente de jóvenes que ven en el vandalismo una forma de entretenimiento sin considerar sus consecuencias.
“Estamos en un país donde queremos soluciones de transporte público, pero no lo cuidamos. Es como dispararse en el pie”, expresó un pasajero que viaja a diario desde Heredia hacia San José.
INCOFER hace un llamado a frenar los ataques
Ante la gravedad de los hechos, el INCOFER hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que se denuncien este tipo de comportamientos y se fomente una cultura de respeto hacia los bienes públicos. La institución también está trabajando en estrategias de vigilancia y colaboración con cuerpos policiales para mitigar la situación.
“La colaboración ciudadana es clave para proteger este servicio que cada vez más personas utilizan para evitar el congestionamiento vehicular”, destacó la institución.
Hacia una solución: educación, prevención y vigilancia
El problema no solo se resuelve desde la infraestructura. Expertos en movilidad urbana y convivencia ciudadana coinciden en que la solución debe partir de una campaña educativa robusta, que involucre comunidades, centros educativos y líderes comunales.
Además, la implementación de cámaras de vigilancia, presencia policial en puntos conflictivos y participación activa de vecinos podría disminuir la frecuencia de estos actos destructivos.