El avance de las investigaciones sobre el triple homicidio ocurrido en San Mateo de Alajuela sigue sacando a la luz información relevante, especialmente sobre el perfil de una de las víctimas, lo que refuerza la principal hipótesis que manejan las autoridades.
Hallazgo violento que estremeció la zona
Los cuerpos de tres hombres fueron ubicados en el fondo de un barranco durante el fin de semana, en una escena que evidenciaba un alto grado de violencia.
Entre las víctimas se encuentran el empresario y dirigente deportivo Andrey Castro Bonilla, Iván Jackson Núñez y Harold Fabricio Raga Monroe, este último identificado recientemente.
Según las autoridades, los tres presentaban condiciones similares: manos atadas, ojos y boca cubiertos, además de impactos de bala, lo que apunta a una ejecución planificada.
Investigación apunta a ajuste de cuentas
La forma en que ocurrió el crimen ha llevado al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a manejar como principal línea de investigación un posible ajuste de cuentas.
De acuerdo con los investigadores, los indicios encontrados en la escena, así como el perfil de las víctimas, coinciden con dinámicas asociadas a estructuras del narcotráfico.
Sale a la luz antecedente judicial
Uno de los elementos que ha cobrado relevancia es el historial de Iván Jackson Núñez, quien había sido condenado en 2016 a ocho años de prisión por delitos relacionados con tráfico internacional de drogas.
En ese caso, las autoridades determinaron que formaba parte de una organización dedicada al traslado de cocaína desde Colombia y marihuana desde Jamaica, con rutas que incluían tanto distribución local como envíos hacia Europa.
Este antecedente fortalece la hipótesis de que el crimen podría estar vinculado a disputas dentro de redes criminales.
Posible relación con recientes decomisos
Otro aspecto que analizan las autoridades es la posible conexión entre este triple homicidio y recientes operativos contra el narcotráfico en el país.
Entre ellos destaca el decomiso de grandes cargamentos de cocaína en la provincia de Guanacaste, incluyendo incautaciones realizadas en Liberia en los últimos días.
Los investigadores no descartan que estos golpes a estructuras criminales hayan generado reacciones violentas, lo que podría estar directamente relacionado con este caso que continúa en desarrollo.


