Una jornada de trabajo rutinaria terminó en tragedia la mañana de este martes, cuando un trabajador externo que realizaba labores de mantenimiento para el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) falleció tras un accidente ocurrido en una zona de infraestructura eléctrica.
El hecho se registró en las cercanías del tanque de agua del sector conocido como El Prado, donde cuadrillas contratadas por el ICE ejecutaban trabajos en torres de transmisión que conducen cableado eléctrico. De acuerdo con la información preliminar, mientras se desarrollaban las labores, una rama de gran tamaño se desprendió y golpeó a uno de los operarios.
Compañeros del trabajador dieron aviso inmediato a los cuerpos de emergencia. La Cruz Roja Costarricense movilizó unidades al sitio; sin embargo, al llegar, los paramédicos confirmaron que el hombre ya no presentaba signos vitales. La víctima fue identificada como un hombre de apellido Gutiérrez.
Tras la confirmación del fallecimiento, la escena fue asegurada para permitir la intervención de las autoridades judiciales. Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) asumieron el caso y realizaron el levantamiento del cuerpo, además de iniciar las diligencias correspondientes para esclarecer las circunstancias exactas del accidente.
Aunque el ICE no ha emitido aún un pronunciamiento oficial, el caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los protocolos de seguridad en trabajos de alto riesgo, especialmente en labores que involucran estructuras elevadas, vegetación y líneas eléctricas. En Costa Rica, una parte significativa del mantenimiento de este tipo de infraestructura se ejecuta mediante empresas contratistas, lo que exige una coordinación estricta entre las partes y el cumplimiento riguroso de las normas de salud ocupacional.
El fallecimiento de Gutiérrez no solo enluta a una familia, sino que también genera preguntas sobre las condiciones en las que se desarrollan estos trabajos y las medidas preventivas para evitar accidentes similares. Será ahora el OIJ el encargado de determinar si existieron fallas humanas, técnicas o de seguridad que derivaran en este desenlace.
Mientras avanza la investigación, el caso se suma a la lista de accidentes laborales que recuerdan el alto costo humano que puede tener una jornada de trabajo cuando los riesgos propios de ciertas labores se materializan.


