La llegada del presidente Rodrigo Chaves a su centro de votación este domingo 1.º de febrero no pasó desapercibida y terminó convertida en uno de los episodios más comentados de la jornada electoral. En cuestión de minutos, videos y audios comenzaron a circular en redes sociales mostrando al mandatario interactuando con personas que lo increpaban, pero lejos de limitarse a un saludo protocolario, respondió con gestos y frases que muchos calificaron como ofensivas.
El incidente se produjo en el Colegio Napoleón Quesada, donde el presidente acudió a emitir su voto. A las afueras del centro educativo se encontraban tanto simpatizantes como ciudadanos críticos de su gestión, una escena común en procesos electorales. Sin embargo, lo que marcó la diferencia fue la actitud adoptada por el jerarca frente a los reclamos.
En los registros audiovisuales se aprecia al presidente realizando ademanes con las manos, enviando besos y pronunciando frases como “te amo” y “se ahuevó la viejilla”, para luego rematar con un “te amo, te amo, idiota”, dirigido a personas identificadas como seguidoras de otros partidos políticos. El tono, según quienes presenciaron el hecho, fue claramente burlón y provocador.
Diversos sectores han cuestionado el comportamiento del presidente, señalando que durante un proceso electoral se espera de la figura presidencial una conducta acorde con la investidura y con los principios de respeto, neutralidad y civismo que rigen la democracia costarricense. Para algunos analistas, este tipo de episodios profundiza la polarización política que ha marcado la campaña.
Mientras las imágenes continúan circulando y acumulando reacciones, el hecho se suma a otros momentos tensos vividos durante la jornada electoral, evidenciando el clima cargado que rodea estas elecciones y el escrutinio constante al que están sometidas las autoridades, especialmente cuando actúan en espacios públicos y frente a las cámaras.


