viernes, 5 junio 2026
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Suspenden 15 días al alcalde de San José por disputa de ¢427 millones en compra de vehículos eléctricos

Concejo de San José aparta temporalmente a Diego Miranda tras choque por millonaria contratación heredada.

La Municipalidad de San José atraviesa uno de sus momentos políticos más tensos del año. El Concejo Municipal decidió suspender por 15 días al alcalde Diego Miranda, tras una votación que reunió ocho respaldos a favor de la medida.

El eje del conflicto es una contratación por ¢427 millones destinada a la adquisición de 16 vehículos eléctricos, un proceso que fue aprobado durante la gestión del exalcalde Johnny Araya, pero cuya ejecución financiera quedó bajo la administración actual.

¿Qué originó la suspensión?

Según los regidores que impulsaron la sanción, la nueva administración no habría ejecutado el pago correspondiente a la compra de los automotores eléctricos, lo que consideran un incumplimiento en la gestión administrativa. Esa supuesta omisión fue el argumento central para apartar temporalmente al jerarca mientras se revisa el caso.

El acuerdo se aprobó por mayoría simple en el Concejo Municipal, lo que activa la separación inmediata del alcalde por un periodo de 15 días naturales.

Desde el punto de vista administrativo, el debate gira en torno a la responsabilidad sobre contratos heredados. En el ámbito municipal costarricense, los cambios de gobierno local no suspenden automáticamente los compromisos financieros ya adjudicados, salvo que existan vicios en el procedimiento o disposiciones legales que permitan revisar el acto administrativo.

La reacción del alcalde

Tras conocer la decisión, Miranda calificó la suspensión como ilegal y adelantó que podría acudir a instancias judiciales para impugnar el acuerdo. Además, denunció públicamente la existencia de presuntas presiones y negociaciones irregulares entre regidores para asegurar los votos necesarios.

Estas declaraciones elevan la tensión política en la capital y abren la puerta a un eventual conflicto legal que podría trasladarse a tribunales contencioso-administrativos.

El trasfondo político

Más allá del tema financiero, el episodio refleja un choque político dentro del gobierno local josefino. La contratación de vehículos eléctricos —presentada originalmente como parte de una modernización de la flotilla municipal— se convirtió ahora en el detonante de una confrontación institucional.

La compra por ¢427 millones no solo implica un monto significativo para el presupuesto municipal, sino que también pone sobre la mesa temas sensibles como la continuidad administrativa, la ejecución presupuestaria y la gobernabilidad en el cantón central.

En el plano político, la suspensión temporal genera un vacío en la conducción municipal y podría intensificar las divisiones internas dentro del Concejo. De confirmarse una impugnación formal por parte del alcalde, el caso podría marcar un precedente relevante sobre los alcances disciplinarios que tienen los concejos municipales frente a los alcaldes electos.

Mientras tanto, la capital del país observa cómo un contrato aprobado en una administración anterior terminó convirtiéndose en el epicentro de una disputa que podría redefinir el pulso político en la Municipalidad de San José.

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