La Semana Santa del 2026 se ubicará en los primeros días de abril, una particularidad que modifica la planificación habitual de vacaciones, traslados y jornadas laborales en Costa Rica. A esto se suma la cercanía con otro feriado nacional, lo que amplía el interés de muchas personas por organizar con tiempo.
De acuerdo con el calendario litúrgico, el Domingo de Ramos será el 29 de marzo, marcando el inicio formal de la Semana Santa. El Jueves Santo se celebrará el 2 de abril y el Viernes Santo el 3 de abril, mientras que el Domingo de Resurrección quedará para el 5 de abril. En la práctica, esto coloca los principales días festivos en plena transición entre marzo y abril, algo poco frecuente para quienes acostumbran asociar la Semana Mayor con finales de marzo.
La cercanía con otro feriado nacional es uno de los puntos que más llama la atención este año. Apenas una semana después, el 11 de abril, Costa Rica conmemora la Batalla de Rivas, una fecha histórica que recuerda la gesta liderada por Juan Santamaría. En 2026, ese feriado caerá sábado, lo que limita su traslado, pero no le quita su condición legal.
¿Qué dice la ley sobre estos feriados?
El tema laboral suele generar dudas, especialmente entre quienes trabajan en comercio, turismo y servicios. En distintas oportunidades, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social ha reiterado que ninguna persona está obligada a laborar un feriado si no está de acuerdo. Negarse a trabajar esos días no puede ser motivo de sanción disciplinaria.
Tanto el Jueves Santo, el Viernes Santo como el 11 de abril son considerados feriados de pago obligatorio. Esto implica que:
- Para personas con salario mensual, quincenal o semanal, el patrono debe reconocer el salario completo del período, aunque el feriado coincida con un día de descanso.
- Si el trabajador labora ese día, corresponde un pago doble, es decir, el salario ordinario más un día adicional.
- En caso de realizar horas extra durante un feriado de pago obligatorio, esas horas deben cancelarse con pago triple, tal como lo establece la legislación laboral vigente.
Este acomodo del calendario convierte a abril en un mes clave para la organización de agendas familiares, viajes internos y operación de empresas, especialmente en sectores donde la Semana Santa representa uno de los picos más altos de movimiento en el año.


