El ambiente festivo de El Chinamo volvió a sumar un ingrediente especial este 2025 con el regreso de una de sus figuras más recordadas. Tras cinco años fuera del espacio, la actriz Natalia Pereira reapareció en el tradicional programa de fin de año de Teletica, provocando una ola de nostalgia entre los televidentes.
La producción, que arrancó su temporada el pasado 11 de diciembre, recibió nuevamente a la actriz, quien fue parte fundamental del elenco durante varias ediciones anteriores y dejó una huella difícil de borrar.
Un personaje que marcó época
Natalia Pereira se ganó el cariño del público gracias a su interpretación de “Sol”, la meserita dulce y carismática que rápidamente se convirtió en uno de los rostros más entrañables del programa. Su simpatía natural y cercanía con la audiencia hicieron que el personaje trascendiera la pantalla.

A esto se sumaba un elemento visual que muchos aún recuerdan: los coloridos y llamativos vestuarios que utilizaba en cada aparición, los cuales reforzaban la identidad alegre y festiva del personaje, muy acorde con el espíritu de El Chinamo.
Emoción al volver a un espacio emblemático
Durante su regreso, Pereira no ocultó la emoción que le generó reencontrarse con un programa que marcó una etapa importante de su carrera. Para la actriz, volver a pisar ese set significó revivir experiencias, aprendizajes y el contacto con un público que siempre le mostró cariño.
Además, destacó que el formato del programa sigue funcionando con éxito, manteniendo la esencia que lo ha convertido en una tradición decembrina para miles de familias costarricenses.
El Chinamo, una fórmula que se mantiene vigente
A lo largo de los años, El Chinamo ha sabido reinventarse sin perder su identidad, combinando humor, música, personajes y momentos familiares. El regreso de figuras queridas como Natalia Pereira refuerza ese vínculo emocional con la audiencia y confirma el peso simbólico que el programa tiene en la televisión nacional.
Su reaparición no solo despertó recuerdos, sino que también reafirmó el lugar especial que ocupa El Chinamo en la cultura popular costarricense, especialmente en la época más festiva del año.


