Una madre alajuelense decidió alzar la voz tras lo que califica como una cadena de omisiones y malos tratos sufridos por su hijo de 5 años en la Escuela Ascensión Esquivel Ibarra. El menor fue víctima de una agresión dentro del centro educativo que, según su madre, Michelle González, fue tratada con una pasmosa indiferencia institucional.
El hecho se remonta al pasado 20 de mayo, cuando la escuela contactó a González para informarle que su hijo había sufrido “un incidente”. No se le alertó sobre la gravedad del caso ni se activaron protocolos de atención médica. Al llegar por él, encontró al niño desorientado y con una herida abierta en la cabeza, tan profunda que dejaba expuesto el cráneo.

“Me dijeron que podía esperar a que llegara en buseta, como si nada. Nadie llamó una ambulancia, nadie hizo nada conforme al reglamento”, afirmó.

Según su hijo, otro estudiante lo empujó durante un momento sin supervisión, lo que provocó que se golpeara contra el concreto. Sin embargo, la institución no consideró el hecho como una falta grave, a pesar de que el reglamento interno así lo tipifica. Fue la propia maestra quien le dijo que, si deseaba activar algún protocolo, debía hacerlo ella misma.
“No fue un accidente, fue abandono”
Uno de los puntos que más molestó a González fue la reacción del profesor encargado del acompañamiento emocional. Relata que, durante una reunión, se le solicitó brindar apoyo psicológico al niño, pero el docente se negó rotundamente, incluso ante la insistencia de la directora y otros funcionarios.
“Lo hizo sin el menor interés, sin empatía. Fue una negativa clara, fría. Al final, la directora simplemente nos dijo que buscáramos otro profesional. Es inaceptable que un funcionario público se niegue a cumplir con su deber frente a un niño herido emocionalmente”, manifestó la madre con indignación.
A ello se suma la imposibilidad de obtener el video del incidente, el cual, según le dijeron, no podía ser entregado por “una nueva ley” y solo podía ser mostrado de manera informal, “por debajo”. También denunció que la dirección no le permitió grabar la reunión ni se transcribió correctamente el acta del encuentro.
Más madres, más denuncias
Tras exponer su experiencia al grupo de padres, González afirma que recibió mensajes privados de otras madres que relataron casos similares de minimización, maltrato y trato humillante por parte de la directora del centro.
Lejos de encontrar soluciones, este martes le sugirieron que lo mejor sería cambiar al menor de escuela. Para González, esa fue la gota que rebalsó el vaso: “No pueden lavarse las manos así. No es solo mi hijo, esto es por todos los niños que han sido silenciados. No me voy a quedar callada”.
Actualmente, la madre está en proceso de interponer una denuncia ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), exigiendo:
- Acceso al video completo del incidente.
- Acompañamiento psicológico inmediato para el niño.
- Investigación interna por presunta negligencia.
- Aplicación del reglamento escolar sin arbitrariedades.
- Sanciones contra quienes omitieron sus responsabilidades.
¿Qué dice el reglamento del MEP?
De acuerdo con las normativas del Ministerio de Educación Pública (MEP), toda situación que ponga en riesgo la integridad física de un estudiante debe ser atendida de forma inmediata, con activación de protocolos de emergencia y comunicación clara con las familias. Además, cualquier incidente grave debe ser documentado formalmente y reportado a las autoridades correspondientes.
El caso pone en entredicho el cumplimiento de estas obligaciones por parte del centro educativo, así como la preparación y sensibilidad del personal ante situaciones de crisis.
Un llamado a actuar antes de que sea tarde
La denuncia de Michelle González no solo busca justicia para su hijo, sino que también expone una problemática más profunda: la aparente falta de empatía, el encubrimiento institucional y la ausencia de seguimiento real tras un evento que, en otro contexto, pudo haber tenido consecuencias aún más trágicas.
“En este país, hasta que no pasa una desgracia, nadie hace nada. Esta vez sí voy a actuar. Porque si algo vuelve a pasar en esa escuela, no podrán decir que no se les advirtió”, concluyó.


