La confrontación pública entre el director suspendido del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga, y el periodista Douglas Sánchez sumó un nuevo capítulo este martes, cuando el jerarca acudió al Colegio de Periodistas de Costa Rica para presentar una denuncia formal contra el comunicador de Canal Opa.
La denuncia ante el órgano gremial
Zúñiga llegó alrededor de las 10:30 a.m. a las instalaciones del Colegio con el objetivo de interponer una queja disciplinaria. Según explicó, considera que la actuación del periodista podría constituir una falta ética a la luz de lo revelado en un informe elaborado por la Unidad de Cibercrimen del OIJ.
El director judicial se encuentra suspendido con goce salarial desde finales de octubre, por disposición de la Corte Suprema de Justicia, mientras se investigan presuntas irregularidades en el ejercicio de sus funciones y un expediente penal en su contra por supuestos delitos de violación.
Los chats bajo la lupa
La decisión de acudir al Colegio se produce tras la incorporación, al expediente judicial, de un informe técnico que analiza el contenido de teléfonos celulares tanto de las denunciantes como del propio Zúñiga.
En ese documento se detallan conversaciones sostenidas en un grupo de WhatsApp inicialmente denominado “Hermanas de Leche”, que luego cambió su nombre a “Tres mujeres, tres historias y un ángel que nos acompaña”. El chat fue creado el 19 de octubre de 2025 por una de las denunciantes e incluía al periodista Sánchez.
Según la transcripción citada en el expediente, el 21 de octubre de 2025 el comunicador habría planteado en el grupo la posibilidad de citar a Zúñiga en un motel y “montarle una cama”, además de sugerir la obtención de audios donde el funcionario se refiriera al presidente Rodrigo Chaves y a la diputada Pilar Cisneros.
La posición de Zúñiga
El jerarca suspendido sostiene que esos intercambios evidencian una conducta impropia desde el punto de vista ético. Asegura que se le habría intentado inducir a una situación que califica como una trampa y que, según su versión, nunca aceptó.
En declaraciones brindadas a CR Hoy, Zúñiga afirmó que el periodista habría guiado o solicitado acciones que podrían perjudicarlo personalmente, lo que —a su juicio— rebasa los límites de la labor informativa.
El contexto judicial
El informe de la Unidad de Cibercrimen fue remitido a la Fiscalía el pasado 5 de febrero y forma parte del expediente penal que se tramita en la Fiscalía Adjunta de Género. Paralelamente, la Inspección Judicial de la Corte Suprema mantiene abierta una investigación administrativa.
El caso ha generado un intenso debate nacional sobre el rol de la prensa en investigaciones judicializadas, los alcances de la ética profesional y la interacción entre periodistas y fuentes en procesos de alta sensibilidad pública.
Ahora será el Colegio de Periodistas el que valore si procede abrir un proceso disciplinario contra Sánchez, mientras en paralelo continúa el trámite penal que enfrenta Zúñiga ante el Ministerio Público.


