domingo, 5 julio 2026
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¿Puede un “therian” pedir consulta en una veterinaria? Esto respondió el Colegio en Costa Rica

¿Están obligadas las clínicas a atender a personas que se autoperciben animales? Esto dice el Colegio.

El debate sobre los llamados “therians” ya tocó la puerta de Costa Rica. En medio de una tendencia que ha ganado visibilidad en redes sociales y que ha generado situaciones particulares en otros países de la región, el Colegio de Médicos Veterinarios de Costa Rica decidió emitir un criterio claro para sus agremiados: ningún profesional en veterinaria puede brindar atención médica a personas, aunque estas se autoperciban como animales no humanos.

Un pronunciamiento preventivo ante un fenómeno en crecimiento

El término “therian” se refiere a personas que manifiestan una identificación profunda —emocional, espiritual o psicológica— con una especie animal. En países como Uruguay y Argentina se han reportado casos de individuos que acudieron a clínicas veterinarias solicitando atención como si fueran pacientes animales.

Ante este escenario, el Colegio costarricense optó por anticiparse. La presidenta del ente gremial, la doctora Silvia Coto, recordó que la medicina veterinaria tiene un ámbito de acción claramente delimitado por ley y por criterios éticos: está dirigida exclusivamente al diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades en animales no humanos.

Según detalló, brindar servicios médicos a un ser humano constituiría ejercicio ilegal de la medicina humana, además de una falta ética grave para cualquier profesional veterinario.

Una cuestión de competencia profesional y seguridad

Desde el punto de vista técnico, la medicina veterinaria se fundamenta en conocimientos específicos por especie. Las enfermedades, los protocolos clínicos y los fármacos varían significativamente entre animales. Un medicamento seguro para un gato puede resultar perjudicial para un perro; trasladar ese escenario a un humano implicaría riesgos aún mayores.

El Colegio también subrayó un aspecto práctico: las clínicas veterinarias son espacios privados, por lo que pueden regular su derecho de admisión bajo criterios de seguridad. El ingreso de personas con el rostro cubierto —por ejemplo, con máscaras— podría representar un riesgo para quienes laboran o esperan atención en el establecimiento.

En ese sentido, la institución fue enfática en que los locales están facultados para aplicar sus normas internas, siempre dentro del marco legal.

Respeto, pero con límites claros

El pronunciamiento no se limita al ámbito técnico. El Colegio hizo un llamado a mantener la empatía y el respeto hacia todas las personas, independientemente de cómo se identifiquen. Sin embargo, también insistió en la importancia de cumplir con las regulaciones profesionales y las normas de convivencia.

Este tipo de aclaraciones surgen en un contexto donde las redes sociales han amplificado debates sobre identidad y expresión personal. Para el gremio veterinario, la prioridad es evitar confusiones que puedan derivar en responsabilidades legales o riesgos sanitarios.

Un tema que ya genera conversación en la región

En las últimas semanas, el fenómeno “therian” ha cobrado notoriedad en el Cono Sur, donde algunos casos trascendieron a medios de comunicación. Aunque en Costa Rica no se han reportado incidentes formales de este tipo, el Colegio consideró pertinente fijar posición para orientar a sus profesionales ante eventuales consultas.

El mensaje central es claro: la atención médica humana corresponde exclusivamente a profesionales en medicina humana. Las clínicas veterinarias, por definición y por normativa, están destinadas a la salud animal.

Con esta directriz, el gremio busca prevenir malentendidos y reforzar los límites éticos y legales del ejercicio profesional en el país.

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