El debate sobre el futuro del Regimen de Invalidez Vejez y Muerte (IVM) entra en una fase decisiva. El Comité de Vigilancia planteó reducir la tasa de reemplazo de las pensiones del 60% actual a un rango de entre 34,98% y 40,81% del promedio de los mejores 300 salarios cotizados.
En términos prácticos, el ajuste implicaría una disminución considerable en el monto que recibirían los futuros jubilados.
¿Cuánto bajarían las pensiones?
Los ejemplos ilustran el impacto:
• Con un salario promedio de ₡600.000, hoy la pensión sería de ₡360.000 (60%). Con una tasa de 40,81%, bajaría a ₡244.860: ₡115.140 menos cada mes.
• Con ₡1.000.000 de salario promedio, actualmente se recibirían ₡600.000. Con la nueva tasa, serían ₡408.100, es decir, ₡191.900 menos.
En todos los rangos salariales analizados, la reducción mensual oscilaría entre ₡86.000 y casi ₡192.000.
El argumento de sostenibilidad
La propuesta busca ajustar el beneficio a un rango de entre 3 y 3,5 veces lo aportado durante la vida laboral, frente a las aproximadamente 5,1 veces actuales. Según el Comité, este cambio sería necesario para garantizar la sostenibilidad financiera del régimen en el largo plazo.
El contexto es complejo. En 2025, el IVM utilizó la totalidad de los intereses generados por la reserva (alrededor de ₡60 mil millones) y además tuvo que recurrir al capital principal, lo que aceleró el deterioro previsto originalmente para la próxima década.
A esto se suma que el Estado mantiene una deuda superior a ₡769 mil millones con el seguro de pensiones, equivalente a más del 30% de la reserva actual, estimada en ₡2,5 billones, sin que exista un plan de pago definido.
Decisión en manos de la Junta Directiva
La última palabra la tendrá la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, que deberá definir si aprueba la reducción y cuál será finalmente la nueva tasa de reemplazo.
La decisión marcará un punto de inflexión para el sistema de pensiones más importante del país y podría redefinir las expectativas de jubilación de miles de trabajadores que hoy cotizan bajo reglas distintas a las que eventualmente podrían regir en el futuro.


