Una escena digna de película sorprendió a quienes transitaban por San Pedro de Montes de Oca la noche de este viernes: un vehículo de lujo fue arrastrado por al menos 50 metros luego de invadir la vía férrea y cruzarse en el camino del tren. El percance, ocurrido justo frente al Colegio Vargas Calvo, puso en pausa los servicios ferroviarios del GAM, dejando a muchos pasajeros sin transporte.

El conductor del carro, cuya identidad no trascendió, vivió para contarlo. Contra todo pronóstico, salió prácticamente ileso del brutal impacto, con apenas algunos golpes leves. Aunque una ambulancia del Cuerpo de Bomberos llegó al lugar junto a tres unidades más, el hombre se negó a ser llevado a un centro médico.

Los testigos no salían del asombro. Según relataron, el tren venía sonando con fuerza la tradicional pitoreta —el característico claxon que anuncia su paso—, pero el conductor no reaccionó. Aún no se tiene claridad sobre por qué no la escuchó o si hubo algún tipo de falla.

Como era de esperarse, el choque tuvo consecuencias en la operación ferroviaria. Incofer se vio obligado a suspender de inmediato el servicio entre San José y Cartago, mientras que las rutas hacia Heredia y Alajuela sufrieron importantes atrasos.
Este tipo de accidentes, que han ocurrido en otras ocasiones en puntos críticos del Gran Área Metropolitana, reavivan el debate sobre la necesidad de reforzar la seguridad en pasos a nivel, sobre todo en zonas densamente pobladas como San Pedro. Las autoridades hacen un nuevo llamado a la prudencia y al respeto de las señales ferroviarias para evitar tragedias mayores.
Por ahora, queda el susto, los daños materiales y un servicio que tardará en normalizarse. Pero, sobre todo, queda una gran lección sobre lo que puede pasar en cuestión de segundos cuando se subestima el paso del tren.


