La Fábrica Nacional de Licores (FANAL) lanzó una advertencia contundente a la población costarricense tras detectar la circulación de botellas falsificadas de Guaro Cacique, una de las bebidas alcohólicas más emblemáticas del país. La institución alertó que el consumo de licor adulterado no solo es ilegal, sino que representa un serio peligro para la salud pública.
Según informó FANAL a través de sus redes sociales oficiales, estas copias fraudulentas suelen aparecer con mayor frecuencia en épocas festivas, cuando aumenta el consumo de bebidas alcohólicas. Por esa razón, el llamado es a extremar precauciones antes de comprar o ingerir el producto.
Un riesgo que va más allá del engaño
Las autoridades recordaron que el licor falsificado puede contener sustancias altamente tóxicas, como alcoholes no aptos para el consumo humano. La ingesta de este tipo de productos puede provocar desde intoxicaciones severas hasta daños neurológicos irreversibles e incluso la muerte.
Por ello, FANAL insiste en que no se debe confiar en precios sospechosamente bajos ni en ventas informales que no garanticen la procedencia del producto.
Claves para reconocer un Guaro Cacique auténtico
Con el fin de ayudar a los consumidores a protegerse, la Fábrica Nacional de Licores detalló varios elementos que permiten identificar una botella original:
- La tapa: Debe llevar la palabra “Cacique” en color dorado, con impresión nítida y sin irregularidades.
- El sello de seguridad: Tiene que estar completamente intacto, sin señales de haber sido manipulado.
- El espacio en el cuello: Es característico un espacio aproximado de 5 milímetros entre la rosca y el cuello de la botella.
- La etiqueta: La original es de papel, va pegada con goma especial (no adhesiva) y debe coincidir con el número de lote, el cual debe aparecer tanto en la tapa como en la botella.
Además, FANAL recalca que la botella debe encontrarse en buen estado físico, sin golpes, deformaciones ni daños visibles.
Una recomendación clave para evitar reutilizaciones
Como medida preventiva adicional, la institución pidió a los consumidores romper la etiqueta de la botella una vez finalizado su contenido. Esta práctica dificulta que los envases sean reutilizados de manera ilegal para envasar licor adulterado.
FANAL concluyó su mensaje con un llamado claro a la responsabilidad ciudadana y a la denuncia de cualquier irregularidad ante las autoridades. La advertencia es directa: verificar el producto puede marcar la diferencia entre una celebración segura y una grave emergencia de salud.


