lunes, 27 julio 2026
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¡Oficial! El proceso de Miguel Herrera termina en el mayor fracaso eliminatorio de La Sele

La eliminatoria mundialista del 2026 quedará marcada como la peor en la historia de Costa Rica, y lo hará con el nombre de Miguel “Piojo” Herrera en el centro del derrumbe. El técnico mexicano no logró enderezar un equipo que nunca encontró identidad, desperdició ventajas claras y terminó firmando un desempeño que deja fuera a la Tricolor incluso del repechaje.

Costa Rica cerró la fase con un 0-0 ante Honduras que la condenó de manera definitiva. Para llegar al menos al repechaje, La Sele necesitaba un triunfo propio y una combinación de resultados externa. No consiguió ninguna de las dos.

Una eliminatoria llena de tropiezos

El declive futbolístico fue sostenido. Herrera apeló a un modelo que jamás cuajó y que incluso retrocedió en propuestas anteriormente trabajadas. La vuelta a la línea de cuatro, que no se utilizaba desde la pasada Copa Oro, no aportó variantes reales ni mejoró la solidez defensiva ni la generación ofensiva.

Los partidos clave fueron un resumen del desastre:

No se venció a Haití, a pesar de haber tenido dos goles de ventaja.

Se cedió un empate ante Nicaragua, jugando con un hombre más y sin capacidad para cerrar el encuentro.

Ante Honduras, ya sin depender de sí misma, la Tricolor fue incapaz de encontrar el gol que le permitiera aspirar al repechaje.

El contraste con procesos recientes es evidente. Mientras Gustavo Alfaro logró competir en Copa América con una de las plantillas más jóvenes del torneo —incluyendo un empate ante Brasil—, Herrera no consiguió siquiera superar a rivales de menor jerarquía en la región.

Las cifras del fracaso

Este proceso queda registrado como el peor de todos por múltiples razones:

Costa Rica no clasifica al Mundial más accesible de la historia, con un cupo ampliado a 48 selecciones.

Es la primera vez en el siglo XXI que La Sele queda fuera sin alcanzar siquiera el repechaje (en 2010 se jugó ante Uruguay).

La Tricolor no logró avanzar aun cuando sus rivales no fueron México, Canadá ni Estados Unidos, habituales potencias de la zona.

Costa Rica llegó a la última fecha sin depender de sí misma, algo inédito en campañas recientes.

En los seis partidos determinantes de la última fase, apenas se ganó uno, ante Nicaragua.

Mientras tanto, Haití ganó su grupo y va directamente al Mundial, y Honduras quedó igualmente eliminada.

Un cierre doloroso

La imagen final del proceso refleja su magnitud: varios jugadores terminaron el encuentro visiblemente afectados y entre lágrimas, conscientes del golpe histórico para la selección nacional.

Ahora, la Federación Costarricense de Fútbol deberá tomar decisiones profundas. La Tricolor no solo quedó fuera de una Copa del Mundo ampliada, sino que mostró un retroceso competitivo que obliga a replantear desde la dirección técnica hasta la planificación deportiva de mediano plazo.

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