El Ministerio de Educación Pública (MEP) pondrá fin al sistema de arrastre y adelantamiento de materias en secundaria a partir del curso lectivo 2026. La medida forma parte del nuevo Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes y la Conducta (REAC), aprobado recientemente por el Consejo Superior de Educación.
Con esta reforma, los estudiantes que no aprueben una o más asignaturas deberán repetir el nivel completo, sin posibilidad de avanzar parcialmente en las materias que sí lograron superar, como se permitía hasta ahora.
MEP reconoce fallas del modelo actual
El ministro de Educación Pública, José Leonardo Sánchez, explicó que la decisión se tomó luego de un análisis técnico que evidenció que el arrastre no estaba cumpliendo su objetivo pedagógico.
Según el jerarca, lejos de facilitar el aprendizaje, el sistema generó complicaciones tanto académicas como administrativas, beneficiando solo a una minoría del estudiantado.
Sobreedad y acumulación de materias, entre los principales problemas
Entre los hallazgos señalados por el MEP, destaca que muchos estudiantes —especialmente aquellos en condición de sobreedad— permanecían varios años en el sistema educativo sin completar su ciclo, acumulando asignaturas reprobadas y sin lograr avanzar de manera efectiva.
“El arrastre terminó convirtiéndose en un cuello de botella que no resolvía las brechas de aprendizaje”, señaló Sánchez.
Una medida creada para reducir la exclusión escolar
El arrastre de materias fue implementado en 2009 mediante el Decreto Ejecutivo N.° 35355-MEP, como una estrategia para combatir la exclusión educativa. Su aplicación era opcional y permitía a estudiantes de III Ciclo y Educación Diversificada cursar materias del nivel siguiente mientras repetían las reprobadas.
No obstante, cifras oficiales del MEP indican que entre 2016 y 2021 un total de 38.448 estudiantes utilizaron este mecanismo, sin que se observaran mejoras sostenidas en rendimiento académico ni en permanencia dentro del sistema educativo.
Expertos respaldan la eliminación del arrastre
La exviceministra académica y funcionaria de carrera del MEP, Rocío Solís, respaldó la eliminación del modelo, al considerar que con el paso del tiempo perdió su enfoque pedagógico y se transformó en una solución meramente administrativa.
Solís advirtió que el adelantamiento de materias fragmentó los procesos de enseñanza, dificultó el seguimiento individual del estudiantado y afectó la motivación, al obligar a los jóvenes a cursar asignaturas en distintos niveles y con grupos de edades diferentes.
Riesgo de deserción y reto para el nuevo sistema
Según la exjerarca, lejos de prevenir el abandono escolar, el arrastre podría haber incrementado el riesgo de deserción, por lo que el nuevo reglamento representa una oportunidad para replantear estrategias de acompañamiento académico más efectivas.
El MEP deberá ahora fortalecer los mecanismos de apoyo y nivelación para evitar que la repetición completa del año se traduzca en mayor exclusión educativa.


