La seguridad en escuelas y colegios públicos se convirtió en una de las principales preocupaciones de muchas familias costarricenses durante el último año. Ante varios episodios en los que personas ajenas a los centros educativos ingresaron para amenazar o agredir estudiantes, el Ministerio de Educación Pública (MEP) anunció una serie de medidas que marcarán el rumbo del curso lectivo 2026.
El mensaje es claro: reforzar la vigilancia y devolver la tranquilidad a las aulas.
Una respuesta a lo ocurrido en 2025
Los incidentes registrados durante 2025 encendieron las alarmas. En distintos puntos del país se reportaron situaciones en las que externos irrumpieron en escuelas y colegios, generando temor entre estudiantes, docentes y padres de familia.
Aunque el MEP sostiene que, al comparar cifras entre 2024 y 2025, se observa una reducción en casos de violencia dentro de los centros educativos, la institución reconoce que aún existen vacíos que deben atenderse con mayor firmeza.
Por eso, el plan para 2026 no solo busca contener, sino prevenir.
Más vigilancia y controles de ingreso
Uno de los pilares de la estrategia será aumentar la presencia de guardas de seguridad en escuelas y colegios públicos. La intención es reforzar la vigilancia en los accesos y reducir la posibilidad de ingresos irregulares.
Paralelamente, se implementarán protocolos más estrictos para controlar quién entra a los centros educativos y qué objetos porta. La revisión será más detallada, con el objetivo de evitar el ingreso de armas u artículos que representen un riesgo para la comunidad estudiantil.
Estas disposiciones aplicarán especialmente en instituciones donde se han detectado situaciones de vulnerabilidad.
Atención especial a escuelas unidocentes
Otro componente del plan contempla la instalación de cámaras de seguridad, principalmente en escuelas unidocentes, donde un solo docente asume funciones académicas y administrativas.
En estos centros, ubicados en muchas ocasiones en zonas rurales o de difícil acceso, la ausencia de personal adicional complica la supervisión constante. Con sistemas de videovigilancia, el MEP pretende fortalecer la protección tanto del estudiantado como del personal docente.
Padres como parte de la solución
El Ministerio aseguró que tomará en cuenta la opinión de los padres de familia en el diseño y aplicación de las medidas. La intención es generar un canal de comunicación más cercano con la comunidad educativa y construir confianza.
En un contexto donde la seguridad se ha convertido en un tema país, la participación activa de madres y padres resulta clave para detectar alertas tempranas y reforzar la prevención.
Más allá de la infraestructura
Especialistas en educación han insistido en que la seguridad no depende únicamente de cámaras o guardas. También requiere fortalecer la convivencia, los programas de resolución pacífica de conflictos y el acompañamiento socioemocional.
El reto para 2026 será equilibrar el refuerzo físico de los centros educativos con estrategias integrales que atiendan las causas de la violencia.
El objetivo: volver a clases con confianza
La meta del MEP es que estudiantes y docentes regresen a las aulas en un ambiente más protegido y que las familias sientan mayor tranquilidad al dejar a sus hijos en la escuela o el colegio.
El curso lectivo 2026 pondrá a prueba estas acciones. La expectativa es alta y el desafío no es menor: convertir los centros educativos en espacios donde el aprendizaje no se vea opacado por el miedo, sino respaldado por condiciones de seguridad claras y efectivas.


