Diez minutos bastaron para que las lluvias del lunes dejaran fuera de uso un aula de la Escuela Jesús, ubicada en el sector de Santa Bárbara de Heredia. El agua se filtró por el techo y ejerció presión sobre el cielo raso hasta que este cedió por completo, cayendo en cascada sobre el piso del salón. El aula afectada es la de educación especial, donde se atienden estudiantes desde preescolar hasta sexto grado, en su mayoría menores con necesidades educativas particulares.
Lo que vio la docente
Una maestra del centro relató que el aguacero comenzó de forma abrupta y con una intensidad inusual. En cuestión de minutos, el agua empezó a filtrarse por la estructura del cielo raso, que no resistió la acumulación y se desprendió de golpe. La caída dejó el salón completamente inutilizable, con escombros y agua sobre el área donde normalmente están los estudiantes.
El hecho ocurrió durante la jornada lectiva, lo que incrementa la preocupación: el aula de educación especial tiene un alto tránsito de niños durante todo el día, ya que atiende a distintos grupos en diferentes horarios.
Un problema de fondo: infraestructura escolar vulnerable
El incidente en Santa Bárbara se suma a una lista de daños en infraestructura educativa que las lluvias del período han expuesto en distintas zonas del país. La filtración de agua por techos deteriorados es una de las fallas más comunes en centros educativos públicos costarricenses, especialmente en aquellos con años de postergación en mantenimiento.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) no había emitido pronunciamiento oficial sobre el caso al momento de publicar esta nota. Las autoridades del centro deberán coordinar con la Dirección Regional de Educación de Heredia las acciones correctivas y la reubicación temporal del grupo de educación especial mientras se realizan las reparaciones necesarias.


