Revelan que el delantero tenía una «venta asegurada» a Europa o un contrato de estrella en Nueva York que se esfumó tras la lesión.
La derrota de la Selección Nacional ante Haití no solo dejó a Costa Rica al borde de la eliminación mundialista; dejó una tragedia personal y financiera de proporciones mayúsculas. Alonso Martínez, el legionario más en forma del momento, no solo se rompió la rodilla en Curazao, sino que vio cómo se esfumaba ante sus ojos el contrato más lucrativo de su vida profesional.
Informes surgidos desde el entorno cercano al jugador confirman que la ruptura de ligamento cruzado y meniscos llegó en el peor momento posible: justo cuando el New York City FC (NYCFC) y el Grupo City tenían lista una operación millonaria para diciembre.
La revelación: «Era una venta asegurada»
La magnitud de lo que perdió Martínez se conoció gracias al testimonio del exdelantero Alejandro «Tanque» Castro. Tras el encuentro en el Caribe, Castro compartió el vuelo de regreso con Diego «Zurdo» Fernández, mano derecha de Kurt Morsink, el agente del jugador.
La conversación en ese avión destapó la realidad del mercado. Según lo relatado, el Grupo City se encuentra «golpeado» porque la salida de Martínez en el mercado de invierno (diciembre-enero) era prácticamente un hecho.
«Posiblemente era una venta asegurada en diciembre», reveló Castro, citando a la fuente cercana a la negociación. El destino apuntaba nuevamente a Europa, donde el Ajax de Ámsterdam ya había mostrado un interés concreto en la ventana anterior, una operación que solo se frenó por falta de tiempo para buscarle un reemplazo en Nueva York.
El contrato de los $100.000 mensuales
Pero la tragedia no termina con el pase frustrado a Europa. Si la venta al Viejo Continente no se concretaba, el plan B del club neoyorquino era blindar al tico con estatus de estrella.
La información detalla que el NYCFC preparaba convertir a Alonso Martínez en su nuevo «Jugador Franquicia». En la MLS, esta designación permite a los clubes romper el tope salarial para figuras clave.
«Le iba a cambiar la vida al jugador a nivel económico… ya estaban preparando el tema de ser jugador franquicia en New York con un salario estratosférico, algo por encima de los 100 mil dólares mensuales«, aseguró Castro.
Ese contrato, que aseguraría el futuro financiero de Martínez y su familia, ha quedado en el limbo debido al largo periodo de inactividad que le espera.
9 meses de silencio y resiliencia
El diagnóstico médico es lapidario: de ocho a nueve meses de recuperación. Esto significa que Martínez se pierde el resto de la temporada, el inicio de la siguiente y cualquier posibilidad de traspaso inmediato.
Pese al mazazo emocional y económico, el oriundo de la Isla de Chira ha mostrado una entereza admirable. Desde Nueva York, donde ya ha iniciado su proceso preoperatorio y de rehabilitación, envió un mensaje de fe a la afición costarricense.
«Con la ayuda de Dios volveremos más fuertes; de eso no tengo duda», publicó el goleador, quien ahora enfrenta el partido más difícil de su carrera: recuperar su nivel para demostrar que, aunque el contrato de su vida se pospuso, su talento sigue intacto.


