La gerente regional de la cadena Walmart en Limón, Mónica Granados Chavarría, fue detenida como sospechosa de encabezar una organización criminal responsable del millonario robo perpetrado el pasado 19 de abril en el supermercado Palí de Hone Creek, en Cahuita, Talamanca.
La investigación, liderada por la Sección de Robos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía Adjunta de Limón, permitió identificar a Granados como presunta autora intelectual del atraco, en el que se sustrajeron aproximadamente ¢50 millones utilizando equipo de acetileno y armas de fuego.
Según detalla el expediente judicial, la funcionaria de 33 años habría utilizado su cargo como administradora regional para facilitar información privilegiada sobre la seguridad de las tiendas y permitir una ejecución más efectiva del robo.
«Es así que, el modelo criminal empleado tiene la participación de encargados en la planeación estratégica para la intervención de los locales comerciales los cuales son, previamente seleccionados por la líder de la organización, valiéndose de su cargo en la empresa Walmart, como administradora regional de la zona Atlántica, para que de esta forma los ejecutores materiales puedan accionar más eficientemente», señala el documento oficial.
La policía judicial la ubica como figura clave en la planificación, coordinación y supervisión de los delitos cometidos por el grupo delictivo, al que se le atribuyen otros atracos en comercios de la región.
«Se encarga de facilitar a las personas que tiene a su disposición recursos logísticos para la ejecución de esos actos delictivos (información respecto al tipo y cantidad de dispositivos de seguridad), distribuye las funciones entre los demás miembros de la organización, realiza los pagos de dinero con ocasión de la actividad ilícita y controla el cumplimiento de los roles que a cada uno de ellos les corresponde ejecutar. Para el logro efectivo que la actividad criminal le demanda, mantiene comunicaciones con los colaboradores más cercanos entre ellos», detalla la investigación.
Además, la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) confirmó que Granados salió del país por el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría el 10 de junio a las 2:20 a.m., regresando el 28 de junio a las 2:11 p.m., apenas dos meses después del atraco. No se registran viajes internacionales previos.
La operación criminal fue descrita por las autoridades como una organización dedicada al robo violento en comercios, valiéndose de herramientas especializadas, fractura de estructuras y armas de fuego para someter al personal. El día del asalto, tres hombres armados interceptaron a los trabajadores al iniciar su jornada, los ataron con gasas plásticas y accedieron a la caja fuerte utilizando acetileno para abrirla.
La detención de Granados se realizó durante una serie de allanamientos en Guápiles, Limón, Liberia y Cartago, que culminaron con la captura de nueve sospechosos vinculados al golpe.


