Costa Rica amaneció distinta en las últimas horas. Un ambiente más fresco, cielos cargados de nubosidad y ráfagas que levantan polvo y hojas son parte del escenario que dejó el Empuje Frío No. 3, un sistema que el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) viene monitoreando desde inicios de semana.
Mientras en el Caribe y la Zona Norte el aire se volvía más denso y húmedo, en el Valle Central gran parte de la población notaba el cambio: temperaturas diurnas entre 3°C y 5°C por debajo de lo habitual y vientos persistentes que anunciaban que este empuje frío llegó con fuerza. En algunos puntos de Guanacaste, incluso, las ráfagas superaron los 80 km/h, según el propio IMN.
Un patrón climático que se quedará unos días más
De acuerdo con la institución, estas condiciones se mantendrán prácticamente sin variaciones hasta el jueves, para luego iniciar una lenta disminución a partir del viernes. Eso sí, el país no estará exento de posibles afectaciones menores: desprendimiento de láminas livianas, caída de ramas y alteraciones en el tránsito por fuertes ráfagas.
La especialista del IMN, Rebeca Morera, detalló que el fenómeno no actúa directamente sobre Costa Rica, pero sí influye de manera significativa en la atmósfera regional, empujando vientos fríos hacia nuestro territorio y modificando por completo la dinámica del clima en cuestión de horas.
Alertas vigentes y territorios más expuestos
Por ahora, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) mantiene un mapa con alertas diferenciadas:
- Alerta amarilla: Zona Norte y Caribe, debido a la mayor exposición a lluvias intermitentes y viento sostenido.
- Alerta verde: Valle Central, Pacífico Norte y Pacífico Sur.
- Sin alertas: Pacífico Central.
Este tipo de sistemas no es raro para noviembre, un mes marcado por transiciones atmosféricas. Sin embargo, su intensidad suele variar, y en algunos años los empujes fríos han provocado desde cortes eléctricos por caída de árboles hasta retrasos en vuelos domésticos.
¿Qué se puede esperar en las próximas horas?
Clima nublado, viento moderado a fuerte en varios sectores y un ambiente mucho más fresco que el habitual para esta época. El IMN insiste en tomar precauciones, especialmente en viviendas con techos livianos, zonas boscosas donde las ramas pueden caer con facilidad y carreteras propensas a deslizamientos.
Para quienes habitan en el Valle Central y Guanacaste, la recomendación es simple: evitar quemas, asegurar láminas sueltas y mantenerse al tanto de los reportes del IMN y la CNE, pues cualquier cambio abrupto será informado de inmediato.


