El país es el único que supera el «umbral óptimo», según el CEJA. ¿Qué significa esto en medio de la crisis de impunidad?
En un momento en que la percepción de «justicia pronta y cumplida» está en uno de sus puntos más bajos en Costa Rica, el Poder Judicial ha revelado un dato que parece chocar frontalmente con la realidad nacional. Según el primer Índice de Congestión Judicial en las Américas, Costa Rica ha sido calificada como el país más eficiente de todo el continente en la resolución de casos.
El informe, emitido por el prestigioso Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA) en su «Estudio Comparado de Poderes Judiciales 2025», coloca al sistema judicial tico en una posición de liderazgo que ha sorprendido a propios y extraños.
La métrica del 1.07: ¿Qué significa ser el número uno?
El Poder Judicial informó con orgullo este logro estadístico, que se basa en un indicador técnico clave: la tasa de resolución judicial. En este rubro, Costa Rica obtuvo una tasa de 1.07 en la medición de 2024.
¿Qué significa esto en la práctica? Según el CEJA, el «umbral óptimo» de resolución es un valor de 1.0. Esto significaría que un sistema judicial es capaz de resolver exactamente la misma cantidad de casos que le ingresan en un año, logrando un equilibrio perfecto y evitando que la «pega» crezca.
Costa Rica, con un 1.07, no solo alcanzó ese equilibrio, sino que es el único país de todas las Américas que se ubicó por encima del umbral. Esto demuestra, estadísticamente, que el sistema judicial costarricense resolvió más casos de los que le ingresaron durante 2024, contribuyendo activamente a reducir la congestión judicial.
En este ranking de eficiencia, el país es seguido por Perú y República Dominicana, en el segundo y tercer lugar, respectivamente.
El choque: ¿Eficiencia estadística vs. la calle?
Este anuncio genera una disonancia evidente con el sentir popular. Mientras el país atraviesa una crisis de seguridad histórica y la ciudadanía reclama por la lentitud de los procesos penales y la sensación de impunidad, este índice presenta una fotografía muy diferente de la administración de justicia en su totalidad.
La clave de la aparente contradicción es que el índice del CEJA mide la eficiencia del sistema en su conjunto, no solo la materia penal. Incluye la capacidad de resolución en todas las áreas: civil, laboral, de familia, contenciosa y, por supuesto, penal.
El informe destaca que, entre 2023 y 2024, Costa Rica y República Dominicana fueron los únicos dos países de la región que reportaron una valoración positiva en su tasa de resolución, indicando una mejora activa en su capacidad de gestión.
El reto: Traducir el dato en «justicia pronta y cumplida»
Si bien el Poder Judicial celebra el dato como un testimonio de la robustez y el esfuerzo de sus funcionarios, el reto mayúsculo para la institución es lograr que este liderazgo estadístico —que mide la gestión de los expedientes— se traduzca en una mejora palpable en la percepción de justicia para el ciudadano de a pie.
La eficiencia en la resolución de cobros judiciales o disputas laborales, aunque vital, queda opacada en la opinión pública por la urgencia de una respuesta más ágil en la lucha contra la criminalidad. Este primer lugar en el índice del CEJA le da al Poder Judicial una base técnica para defender su labor, pero también eleva la barra de exigencia para que esa eficiencia se sienta en todas las áreas que le duelen al país.


