martes, 14 julio 2026
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Diputado tico le tira con todo a Donald Trump por insultar al Papa

El eco de los tambores de guerra en Oriente Medio y la tensión diplomática entre Washington y el Vaticano rebotaron con fuerza en las paredes de la Asamblea Legislativa de Costa Rica. En una encendida intervención, el diputado y jefe de fracción del Frente Amplio, Jonathan Acuña, se colocó en el centro de la controversia internacional para defender férreamente la postura pacifista del Papa frente a los recientes ataques verbales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El detonante de este choque político fue la cruda declaración del mandatario norteamericano, quien no titubeó en calificar al líder de la Iglesia Católica como un actor «débil ante la delincuencia y pésimo en política exterior». Esto, luego de que el pontífice alzara la voz para catalogar como «inaceptable» la amenaza de Trump de borrar del mapa a la civilización iraní.

Análisis Político: La etiqueta de la «Izquierda Radical»

Desde la perspectiva del análisis discursivo, Acuña desnudó la estrategia retórica que utiliza la Casa Blanca para deslegitimar a sus críticos. El legislador costarricense expuso cómo la maquinaria política estadounidense busca encasillar cualquier llamado a la paz o a la justicia social bajo el estigma del comunismo.

«¿Han visto cómo ante los llamados por la paz y la justicia social que hace el papa, Trump ha salido a decir que es que el papa está siendo muy complaciente con la izquierda radical?», cuestionó indignado el frenteamplista.

Para Acuña, el uso de estos adjetivos es el arma predilecta de los mandatarios con tintes autoritarios. El diputado fue tajante al señalar que levantar la voz contra la crueldad no es un acto de debilidad, sino de valentía absoluta. “Horrores que vemos a diario frente a la crueldad, a la injusticia, frente al insoportable belicismo que recorre al mundo de la mano de los Estados Unidos y del Estado de Israel… frente a eso, callar sí que es de débiles”, sentenció.

Gaza, Cuba y la defensa de «Lo Obvio»

El discurso en el plenario no se limitó a defender la sotana papal; Acuña aprovechó el micrófono para hacer una radiografía del colapso del derecho internacional. En un tono de profunda condena, el representante de izquierda puso sobre la mesa tres crisis globales que, a su juicio, desnudan la hipocresía de las potencias mundiales:

  1. El asfixio a Cuba: Condenó la continuidad de medidas económicas diseñadas para estrangular a la población de la isla caribeña.

  2. El genocidio televisado en Gaza: Calificó la situación en la Franja de Gaza como una masacre transmitida «en vivo y a cielo abierto», donde el bombardeo de escuelas y el asesinato de menores se ha normalizado bajo la excusa de la guerra.

  3. El imperialismo económico: Denunció que el respeto a la soberanía de las naciones ha sido pisoteado sistemáticamente en nombre de la expansión y los intereses financieros de Washington.

«Frente a lo obvio, calificarán a cualquiera que se atreva a levantar la voz para defender lo evidente (…) de terroristas, de enemigos, de comunistas», argumentó el legislador, aplaudiendo que el jerarca católico no cediera ante las intimidaciones burdas de la Casa Blanca.

Un dardo envenenado hacia Zapote: La «Cobardía» estatal

El punto más álgido de la intervención no fue hacia el norte del continente, sino a escasos kilómetros del Congreso, directo hacia la Casa Presidencial en Zapote. Acuña lanzó un dardo lapidario contra la administración Chaves Robles, acusándola de mantener una política exterior tibia y temerosa.

El diputado contrastó el «silencio cobarde» del Gobierno costarricense con la reacción de líderes mundiales de todo el espectro ideológico. Recordó que figuras de izquierda como Claudia Sheinbaum (México) y Pedro Sánchez (España) han repudiado los ataques al Vaticano, pero subrayó que incluso mandatarias de derecha dura, como Giorgia Meloni en Italia, han salido al paso para tachar de «barbaridad» las agresiones de Trump hacia los llamados de paz.

El debate está servido en Tiquicia. Mientras el mundo observa de reojo cómo la tensión entre las superpotencias y la Santa Sede escala a niveles históricos, en Costa Rica la oposición exige que el país recupere su vocación pacifista y deje de ser un espectador mudo ante la polarización internacional.

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