El ambiente político en Costa Rica dio un giro intenso este lunes tras la contundente decisión del diputado Eli Feinzaig, líder del Partido Liberal Progresista (PLP), quien interpuso una denuncia penal en contra del presidente Rodrigo Chaves. La acción, que ya genera reacciones dentro y fuera del Congreso, se presenta como una respuesta directa a lo que Feinzaig califica como un peligro inminente para la institucionalidad democrática del país.
En una declaración que no dejó espacio para ambigüedades, Feinzaig aseguró que no se trata de un impulso político ni de una diferencia ideológica, sino de una “obligación ética y moral” ante lo que considera una erosión sistemática del Estado de Derecho. “No es una decisión fácil, pero es necesaria. El país está ante una crisis institucional sin precedentes”, sentenció.
La denuncia, presentada formalmente ante la Fiscalía, se apoya en un análisis de múltiples comportamientos del presidente Chaves. Según el legislador, el mandatario ha emitido mensajes que promueven la desobediencia civil, ha dirigido ataques directos al Poder Judicial y ha utilizado su discurso para fomentar el enfrentamiento entre sectores sociales. Para Feinzaig, estas acciones no solo tensan el ambiente político, sino que “ponen en juego la paz social que nos ha caracterizado como nación”.
A lo largo de los últimos meses, el presidente Chaves ha sido cuestionado por su estilo confrontativo y sus constantes roces con otros poderes de la República, especialmente el Judicial y el Legislativo. Sin embargo, esta es la primera vez que un diputado interpone una denuncia penal directamente contra él, lo que marca un nuevo capítulo en el pulso entre el Ejecutivo y la oposición.
Feinzaig también alzó la voz sobre otro fenómeno: la proliferación de campañas digitales agresivas. Aseguró que tanto él como otros miembros del PLP han sido blanco de troles, insultos y desinformación organizada. A pesar de ello, afirmó que no retrocederá en su misión: “No nos van a desviar. Estamos aquí por Costa Rica, por su democracia y por la paz que tanto nos ha costado construir”.
Esta denuncia llega en un momento de alta tensión política, donde las fracturas entre el Gobierno y sectores opositores se han profundizado. Ahora será la Fiscalía la que determine si los señalamientos de Feinzaig ameritan una investigación formal.


