El Instituto Meteorológico Nacional confirmó que este 20 de marzo se registra uno de los eventos astronómicos más importantes del año: el equinoccio, un fenómeno que ocurre de manera simultánea en todo el planeta y que marca el cambio de estación.
Aunque no es un evento raro en términos científicos, sí es un momento clave dentro del calendario natural, ya que define transiciones importantes en el clima y la distribución de la luz solar en la Tierra.
¿Qué ocurre durante el equinoccio?
Durante el equinoccio, el Sol se posiciona directamente sobre el ecuador terrestre. Esto provoca que ambos hemisferios —norte y sur— reciban prácticamente la misma cantidad de luz solar.
El resultado más evidente es un equilibrio casi perfecto entre la duración del día y la noche en la mayoría de regiones del mundo.
¿Por qué sucede este fenómeno?
Este evento ocurre debido a la inclinación del eje de la Tierra. En este punto específico de su órbita, el planeta no está inclinado ni hacia el Sol ni en dirección contraria, lo que permite una distribución uniforme de la radiación solar.
Este fenómeno se presenta dos veces al año: en marzo y en septiembre, marcando el inicio de la primavera en el hemisferio norte y del otoño en el hemisferio sur.
Un momento clave para el clima
Más allá de lo astronómico, el equinoccio tiene implicaciones en los patrones climáticos. A partir de este punto, comienzan a evidenciarse cambios progresivos en las condiciones del tiempo, lo que eventualmente influye en estaciones lluviosas o secas dependiendo de la región.
El IMN recordó que, aunque se habla de igualdad entre el día y la noche, pueden existir ligeras variaciones según la ubicación geográfica de cada país.
Este evento marca un punto de referencia natural que ha sido observado durante siglos y que sigue siendo clave para comprender el comportamiento del planeta.


