lunes, 8 junio 2026
- Publicidad -

Chaves se despide barriendo el piso con los «candidatos chancleta» y advierte al Poder Judicial

El traspaso de poderes está a la vuelta de la esquina, pero el presidente Rodrigo Chaves no tiene intenciones de bajar el perfil en sus últimos días de mandato. Durante una agitada agenda pública este jueves, el mandatario saliente aprovechó los micrófonos para trazar la línea de lo que será el próximo cuatrienio bajo el mando de la presidenta electa, Laura Fernández, dejando claro que el oficialismo usará su recién adquirido músculo legislativo para demoler las barreras comerciales y, de paso, ajustar cuentas políticas.

Análisis Económico: La guillotina a la tramitología

Desde la perspectiva del análisis comercial, el mensaje enviado desde la inauguración de una nueva planta de Coca-Cola FEMSA fue música para los oídos del sector empresarial. Chaves garantizó que el nuevo Gobierno no titubeará a la hora de limpiar el camino para la inversión privada.

El presidente saliente justificó esta agresiva desregulación recordando el trabajo de Francisco Gamboa, exjerarca de Economía y actual vicepresidente electo. Según reveló Chaves, durante la revisión institucional se toparon con un absurdo muro de al menos 170 regulaciones comerciales que «no tenían ningún sentido» y que solo servían para asfixiar al emprendedor tico.

Con el Directorio Legislativo ahora bajo control total del partido de Gobierno, Chaves lanzó una línea directa a sus diputados: es momento de usar los votos para arrancar de raíz cualquier obstáculo burocrático que frene la generación de riqueza en Tiquicia.

El dardo político: El alivio de no darle el poder a la «chancleta»

Fiel a su estilo confrontativo, el tono corporativo de la mañana se transformó en un ataque frontal por la tarde. Durante la apertura de una delegación de la Fuerza Pública en el populoso sector de Hatillo, Chaves disparó artillería pesada contra los líderes de oposición que cayeron derrotados en la reciente contienda electoral.

En un gesto de inmensa confianza hacia su sucesora, celebró entregarle la banda presidencial a Fernández, describiéndola como una mujer de visión a la que «no le tiembla el pulso». Sin embargo, el clímax de su discurso llegó al referirse a sus adversarios, a quienes descalificó tildándolos de «candidatos chancleta».

«No sé qué hubiera hecho yo si Dios me hubiera castigado con la obligación (…) de entregarle el poder a alguno o alguna de los candidatos chancleta que hubo en esa elección», sentenció el mandatario, reafirmando la profunda polarización y el desdén hacia las figuras políticas tradicionales que ha caracterizado su gestión.

Seguridad tecnológica y un ultimátum al Poder Judicial

El cierre de su intervención en Hatillo sirvió para hacer un balance de su estrategia de seguridad y plantear las deudas pendientes. Chaves presumió la inminente finalización del C5, un megaproyecto de inteligencia, control y comando policial que, según sus proyecciones, será inaugurado en la naciente administración de Fernández para acorralar en flagrancia a los criminales.

No obstante, el discurso no podía terminar sin un último roce institucional. El presidente le dejó una tarea titánica e ineludible al nuevo Congreso: meter mano firme en los tribunales. Chaves reiteró que el avance policial será estéril si el próximo periodo constitucional no aprueba reformas estructurales profundas para «limpiar» el Poder Judicial, evidenciando que el pulso entre Zapote y la Corte Suprema de Justicia está muy lejos de terminar.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente