Autoridades investigan más de 700 operaciones sospechosas de lavado de dinero
Incremento en movimientos irregulares alerta a entidades financieras y de seguridad
El lavado de dinero sigue representando una amenaza significativa para el sistema financiero costarricense. En el último año, las autoridades han detectado un alarmante aumento en las operaciones sospechosas, con más de 700 transacciones bajo investigación.
Aumento en montos y frecuencia de transacciones sospechosas
Incremento en dólares movilizados
Según datos proporcionados por el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), el valor total de las transacciones en dólares que han sido catalogadas como sospechosas se disparó de $290 millones en 2023 a $488 millones en 2024, un incremento que ha generado preocupación entre las entidades financieras y de seguridad.
Además, durante el primer trimestre de este año ya se han reportado 215 nuevas operaciones sospechosas, lo que indica que la tendencia al alza podría continuar en los próximos meses.
Factores detrás del incremento en casos de lavado de dinero
Nuevas estrategias utilizadas por las organizaciones criminales
Especialistas en delitos financieros señalan que el aumento en los casos de lavado de dinero podría estar relacionado con nuevas estrategias utilizadas por organizaciones criminales para evadir los controles bancarios y regulatorios.
Entre los métodos más comunes se encuentran:
✔️ Uso de empresas ficticias: Creación de compañías sin actividad real para mover grandes sumas de dinero.
✔️ Fraccionamiento de depósitos: Realización de múltiples transacciones pequeñas para evitar alertar a las entidades financieras.
✔️ Inversión en bienes raíces y criptomonedas: Compra de propiedades o activos digitales para legitimar el dinero ilícito.
Acciones de las autoridades ante la creciente amenaza
Investigaciones en curso y posibles sanciones
Las autoridades han reforzado sus esfuerzos para monitorear, rastrear y sancionar a quienes estén involucrados en estas actividades ilícitas. Entre las medidas implementadas destacan:
Mayor vigilancia de transacciones inusuales en el sector bancario.
Colaboración con organismos internacionales en la lucha contra el crimen financiero.
Sanciones más estrictas para empresas y personas implicadas en lavado de activos.
Las investigaciones aún están en desarrollo y no se descartan nuevas acciones legales contra los responsables de estas operaciones.