La Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó en segundo y definitivo debate una reforma al Código Penal que endurece las condiciones para personas condenadas por delitos cometidos con armas.
Con esta modificación, quienes incurran en este tipo de delitos ya no podrán acceder al beneficio de arresto domiciliario con tobillera electrónica.
Fin al arresto en casa para estos casos
La reforma elimina la posibilidad de cumplir la pena fuera de prisión cuando el delito haya sido cometido utilizando armas, cerrando así un portillo legal que había sido cuestionado en los últimos años.
El proyecto fue impulsado por el diputado Fabricio Alvarado, quien aseguró que se trata de corregir un “error material” ocurrido en una reforma previa.
Según explicó, la intención es restablecer un criterio de seguridad que ya existía en el país y evitar que personas vinculadas a hechos violentos eviten la cárcel.
Advertencias desde el plenario
Sin embargo, la iniciativa no estuvo exenta de críticas. La diputada Priscilla Vindas cuestionó la redacción del proyecto, señalando que el concepto de “arma contundente” podría interpretarse de forma muy amplia.
Esto, según advirtió, podría incluir objetos cotidianos y abrir la puerta a posibles abusos o incluso cuestionamientos constitucionales.
A pesar de estas observaciones, las mociones para modificar el texto fueron rechazadas por la mayoría legislativa.
Cambio en la política criminal
La aprobación refleja un endurecimiento en la política penal, en un contexto donde la seguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones del país.
La medida busca limitar beneficios para personas que cometen delitos violentos, reforzando el mensaje de mayor control y sanción.
Paso final
Tras su aprobación en el Congreso, el proyecto ahora pasa al Poder Ejecutivo para su firma y eventual entrada en vigencia.
Con este cambio, Costa Rica ajusta su marco legal en materia penal, enfocándose en restringir alternativas al encarcelamiento en casos vinculados al uso de armas.


