La Asamblea Legislativa aprobó este lunes, con el respaldo de los 56 diputados presentes, los créditos internacionales que permitirán reactivar el esperado proyecto del tren eléctrico de pasajeros en la Gran Área Metropolitana.
La votación se dio luego de varios días de incertidumbre alrededor del expediente, que había quedado frenado por una consulta constitucional planteada por un grupo de legisladores salientes.
Con el aval en segundo debate, el Gobierno queda habilitado para avanzar con la construcción y operación de dos líneas del Sistema de Tren Rápido de Pasajeros (TRP), conocido como Tibi.
El proyecto contempla una inversión internacional de $800 millones, dividida entre organismos financieros internacionales que participarán en el desarrollo de la obra ferroviaria.
La mayor parte de los recursos provendrá de un crédito por $550 millones gestionado con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Dentro de ese monto, cerca de $200 millones corresponden a recursos vinculados al Fondo Verde del Clima.
El resto del financiamiento, equivalente a $250 millones, será aportado por el Banco Europeo de Inversiones.
La iniciativa volvió a caminar en el Congreso después de que la Sala Constitucional declarara inevacuable la consulta presentada el pasado 30 de abril por 13 diputados que ya dejaron sus curules.


