Un brote de tosferina en Panamá ha encendido las alertas sanitarias en Costa Rica, luego de confirmarse la muerte de un menor y decenas de casos en las últimas semanas.
La cercanía entre ambos países y el constante tránsito de personas mantienen en vigilancia a las autoridades de salud costarricenses.
Un brote que preocupa en la región
La tosferina, también conocida como “tos convulsiva”, es una enfermedad altamente contagiosa que afecta principalmente a niños pequeños.
Especialistas advierten que, en un contexto de alta movilidad, este tipo de brotes puede cruzar fronteras con facilidad, lo que obliga a reforzar medidas de prevención.
Costa Rica ya registra casos
Aunque actualmente no se reporta un brote activo de gran magnitud, datos del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud indican que en el último año se confirmaron cerca de 160 casos en el país.
Esto mantiene activa la vigilancia epidemiológica ante cualquier aumento inusual.
Niños, los más expuestos
La enfermedad afecta con mayor severidad a bebés y menores de edad, especialmente a quienes no han completado su esquema de vacunación.
Entre los principales síntomas se encuentran:
• Tos intensa y persistente
• Vómitos tras episodios de tos
• Dificultad respiratoria
• Pausas respiratorias en casos graves
En los bebés, incluso puede presentarse sin tos evidente, lo que complica su detección temprana.
Vacunación, la clave para prevenir
Las autoridades insisten en que la vacunación es la principal herramienta para evitar complicaciones graves y fallecimientos.
En Costa Rica, el esquema incluye dosis gratuitas desde los 2 meses de edad, con refuerzos posteriores durante la infancia.
Vigilancia activa
Por ahora, el riesgo se mantiene controlado, pero el escenario regional obliga a no bajar la guardia.
El llamado de las autoridades es claro: mantener al día las vacunas y acudir a los servicios de salud ante cualquier síntoma sospechoso.


