La reciente detención del exmagistrado Celso Gamboa desató más que titulares judiciales: también reavivó viejas rencillas políticas. El alcalde de San José, Diego Miranda Méndez, no dejó pasar la oportunidad para devolverle un golpe público a quien en su momento lo criticó duramente en redes sociales.
Gamboa fue arrestado la noche del lunes 23 de junio por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en cumplimiento de una solicitud de extradición girada por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). Al exmagistrado se le vincula con un presunto caso de tráfico internacional de drogas, por lo que sería enviado a Dallas, Texas, para enfrentar la justicia estadounidense.
La reacción del alcalde no tardó en llegar. A través de su cuenta en la red social X (anteriormente Twitter), Diego Miranda compartió una publicación del director del OIJ confirmando la captura de Gamboa, junto con una frase con filo político: “Por mis amigos y mis enemigos me conoceréis.” Además, adjuntó una captura de pantalla de un mensaje anterior en el que Gamboa lo atacaba directamente.

Ese enfrentamiento no es nuevo. En enero de este año, Miranda había señalado en redes sociales que un diputado del Partido Liberal Progresista (PLP) que criticó a la alcaldía se encontraba “celebrando con copas” junto a Johnny Araya, exalcalde capitalino. Fue entonces cuando Gamboa salió al paso para defender a Araya, tildando de “asqueroso” el actuar de Miranda al referirse a la vida privada de las personas.
La publicación de Gamboa incluía frases contundentes: “Habla (emoji de excremento) de Johnny Araya y al final son zorros del mismo piñal. Espere sus fotos, Dieguito, a usted lo venden hoy sí y mañana también. Bienvenido al juego.”
Hoy, con Gamboa en manos de las autoridades, Miranda pareciera estar cerrando ese capítulo con un golpe de efecto. La escena es un recordatorio del tono áspero que ha caracterizado la política costarricense en redes sociales, donde los pleitos personales muchas veces terminan amplificándose con el eco de lo judicial.
Mientras tanto, el futuro del exmagistrado, quien también fue ministro de Seguridad en el pasado, se definirá en tribunales internacionales. Las autoridades aún no confirman la fecha exacta de su extradición a Estados Unidos, pero la Fiscalía General de la República ya ha dado luz verde para que el proceso avance.
¿Un nuevo precedente?
Este caso se suma a una serie de extradiciones inéditas de ciudadanos costarricenses solicitadas por la DEA, marcando un cambio en la forma en que se aplican acuerdos bilaterales de cooperación judicial entre Costa Rica y EE. UU. Hasta hace poco, las extradiciones de nacionales eran inusuales y legalmente controvertidas, pero desde mayo de 2025 se permite formalmente extraditar a costarricenses cuando así lo solicite un país con el que exista convenio de asistencia mutua.


